♪♪ ♪♪ [Disparo] ¡Alto! ¡No se muevan! ♪♪ ¡Gente! [Disparos] [Grito] ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ [Amartillan arma] ♪♪ ♪♪ Directamente de cuba. Son una maravilla, una maravilla, por favor. Fumar habanos es cosa de negros. Claro. Sí, sí. Bueno, bueno, los negros fuman, eh... Yo soy comerciante, entonces tengo que probar la... ¿Podemos ir al grano, señor Bormann? Sí, claro. Por supuesto que sí. Por favor, cuénteme a qué se debe esta agradable y sorpresiva visita suya. Quiero saber, ¿por qué diablos a Ramírez está preso y no muerto como usted me aseguró anoche? ¿Desea? ¿Usted quiere? Sí. No son... Estamos trabajando en eso nosotros. "Estamos trabajando en eso". "Estamos trabajando en eso". Sí. Esa es una frase que escucho a menudo por acá por Sudamérica. "Estamos trabajando en eso". No me diga, señor Bormann, que se le están pegando las malas costumbres de esta raza mestiza. [Tose] No. Anoche, su amigo, el señor San Fuentes, se veía muy nervioso en el club de oficiales. Su discurso fue, francamente, vergonzoso. Y usted, ahora, en este minuto, se ve muy nervioso también, señor Bormann. Yo no soy... Así que, por favor, sí. Bueno, hasta mañana. Déjese de rodeos. Y dígame, ¿qué es lo que falló? Bueno... Esta mañana, llamé, muy temprano, esta mañana, llamé a nuestro... a Cárdenas, bueno, a nuestro contacto en la policía... ¿Me presta...? Y... todo indica que al parecer... Ramírez mató... a Eloy que era la persona encargada de realizar el trabajo con Ramírez. Por lo visto, el ladronzuelo de puerto, como ustedes mismos lo calificaron, se ríe nuevamente en sus caras. ¿Hmm? Quizás yo debería considerar la posibilidad de aliarme con él y no con ustedes. ♪♪ ¡Papi! Papi. Cariño, cariño. Voy al sporting. Ah, plata. Sí. Ay, discúlpame, no sabía que estaban ocupado. Si no, no hubiera pasado así. No, no. Una señorita como usted jamás interrumpe, Fräulein Bormann. Ay. [Beso] Cariño, por favor, ya váyase. No te queremos retrasar. Qué muchacha más encantadora, señor Bormann. La belleza de su hija es digna de Freya. ¿Freya? ¿Freya? ¿Qué es freya? Una valquiria. Una guerrera virgen. Muy conocida en nuestra mitología nórdica. Espero que pueda casarla con un buen alemán. Bueno, siempre ha sido la idea casarla con un alemán. Sí. Hija. Vamos. ¿Qué me dijiste? No haga esperar a tu amiga. Sí. Vamos. Sí, sí, sí. Un gusto, Herr Braun. Un placer, fräulein Bormann. Bueno. Adiós, papá. ♪♪ ♪♪ Eloy... Zapata. Eh... Ya no se va a poder hacer cargo del trabajo, pero sin duda vamos a encontrar a otra persona en el puerto, pagándole una buena suma que sea capaz de terminar ese trabajo. Dele las gracias a su hija. ¿A mi hija? ¿Por qué? Porque la belleza de su hija ha logrado aplacar mi mal humor. Es más, podría considerar la posibilidad de dejar pasar este mal rato. Es más, hasta podría aceptar uno de esos habanos que me acaba de ofrecer. Claro que sí, pues. ♪♪ ¿Quiere más? ♪♪ ¿Tienes un minuto para conversar? ¿O estás esperando a algún otro delincuente? Aparte que me cargan tus sarcasmos, la verdad es que no tengo mucho tiempo, tengo pacientes esperando afuera. Eloísa, yo vine con la intención de hacer las paces contigo. ¿Pero vengo y te encuentro reunida con tu amiga? Claramente tú no quieres ceder. ¿Que no quiero ceder? Sí, Eloísa, ceder. Lo que hacen las personas en cualquier tipo de relación, uno cede para poder llegar a acuerdos y estar con el otro. No, claro. Claro, tú dices cosas como ponerse un vestido, disfrazarse, ir a meterse a un lugar donde tú no quieres estar. Un lugar donde todo el mundo te desprecia y tienes que aguantar todo tipo de humillaciones. ¿O eso no es ceder? ¿No es hacer cosas por el otro? ♪♪ Bueno, yo lamento mucho que te hayas sentido así, pero yo me refiero a otro tipo de cosas. Cosas más importantes. Ya que lo dices, sí, son cosas más importantes. Yo te agradezco que me hayas acompañado anoche, pero no por eso voy a aceptar que tú seas amiga de delincuentes. No hay punto de comparación, Eloísa. Mira, ¿te digo algo? Yo no voy a justificarlos, pero esos delincuentes, como tú los llamas, me tratan con bastante más respeto que tu gente. ¿Mi gente? Sí, tu gente. Y cuando le embarran, tiene la decencia de venir hasta acá a pedirme disculpas. Y disculpas de verdad. No como las de tu exnovia. No. Que, por cierto, cuando la llevaste a Cartagena, también le presentaste a Vicente Huidobro. Por favor, ¿qué tiene que ver Josefina en todo esto? ¿Te estoy hablando de Ramírez y su banda de delincuentes y tú traes a colación a Josefina y a Cartagena? Como si hubiera un punto de comparación. ¿No te parece que estás perdiendo un poco la proporción de las cosas? Sí, puede ser. Pero ¿sabes qué? Estoy cansada, estoy harta, y tengo un montón de gente afuera esperando que la atienda. Gente que probablemente tiene problemas más importantes que tú o que yo, así que, por favor. ¿Cuándo podemos conversar con más calma entonces? No sé, Gaspar. Tal vez sería bueno dejar pasar unos días, ¿no crees? ♪♪ ♪♪ ¿Eloísa? Los pacientes esperan. Voy. ♪♪ Cuídate. Tú también. Hasta luego, hermana. Hasta luego, joven. ♪♪ ♪♪ Ay. No, no estoy de humor. El capitán no está de humor. No es el momento para emborracharse y no llegar a dormir. Sabido es que a los borrachos se les suelta la lengua, sobre todo si están con sus amantes. Bueno, yo hago lo que quiero, Antonia. No ahora. Resulta que anoche asesinaste a un hombre y dejaste evidencia agotada. Así que ahora te vas a comportar. Estamos juntos en esto. ¿Qué... es lo que quieres? ¿Qué sabes de Pedro Ramírez? ¿A qué viene esa pregunta? Está detenido, acusado de un crimen que tú y yo sabemos que no cometió. ¿Qué hacía al lado del hombre que mataste? ¿Gregorio qué sabe de Pedro Ramírez? He tenido algunos negocios con él. ♪♪ ¿Qué negocios podés tener tú con ese delincuente? ¡Negocios! ¡Negocios! No es mi amigo, si es lo que te preocupa. No, lo que me preocupa es que no se te ocurra pensar que ese hombre sabe algo. ¿De qué? ¿De Gaspar? Imposible. ¿Y entonces qué hacía al lado del hombre que mataste afuera del club de oficiales? ♪♪ Necesito saber, Gregorio. Antonia: Así que ahora báñate, sácate esa resaca, cámbiate de ropa y aprovecha a que conoces a Pedro Ramírez para averiguar qué diablo sabe. ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ [Chirrido de frenos] Si el abogado no saca al Pedro, vamos a entrar. Que invité a unos amigos. ♪♪ ♪♪ ♪♪ ¿Qué pasa, comisionado? ¿No se puede estar en la calle ahora? ¿Lo están esperando adentro? Se supone que los pobres también tenemos derecho en este país, ¿o no? No hace esa cuestión, es para los ricos nomás. ♪♪ No les quiten los ojos de encima. Pueden tratar de liberar al detenido. Entendido, comisionado. ♪♪ Sí, a su orden. ¡Comisionado San Fuentes! Buenos días. Vengo en representación de don Pedro Ramírez y demandar su inmediata liberación. Entiéndase con el juez cuando traslademos al sospechoso al tribunal. Por supuesto que me voy a entender con el juez, sobre todo para recurrir de queja en contra de usted. Por una detención ilegal y arbitraria. La doctora Eloísa González me informó que mi representado está en malas condiciones de salud, producto de severas lesiones. Y es dable suponer que dices lesiones fueron proporcionadas en este recinto policial. Porque pareciera ser que el comisionado tiene alguna animadversión personal en contra del señor Ramírez. ¿Por qué no termina con este escándalo? Exijo que me deje ver a mi cliente inmediatamente. En 35 años de ejercicio de la profesión, jamás se me ha negado ese derecho. ♪♪ Cárdenas. ♪♪ Comisionado... Llévelo al calabozo. Tiene cinco minutos. Gracias. ♪♪ Sígame, abogado. ♪♪ [Teléfono timbrando] ♪♪ [Teléfono timbrando] ♪♪ [Exhala] [Toques a la puerta] Adelante. Permiso, comisionado. Qué fastidio es tener que lidiar con esos tinterillos, son unos verdaderos asesinos a sueldo estos tipos. Comisionado. Llegaron los informes de la autopsia. ¿Y? Los resultados son concluyentes. El corvo encontrado en el sitio del suceso no es el arma homicida. ♪♪ La herida cortopunzante que desangró Anselmo Brito fue realizada por una hoja larga y delgada del tipo sable. Bueno, quizás Ramírez no usó el corvo que encontramos, pero perfectamente puede haber usado otra arma. No podemos descartarlo. Hay que seguir periciando el lugar Soto. Esa arma tiene que estar en alguna parte. Sí, pero primero hay que liberar a Ramírez. ¿Usted también? Comisionado, no tenemos ninguna evidencia que sostenga su detención. No tenemos confesión, ni armas homicidas, ni testigos. Lo vi con mis propios ojos con la víctima desangrándose en sus brazos, Soto. Clamando por ayuda, como testificaron los marinos que lo encontraron. Y por otro lado, la declaración de la doctora es absolutamente categórica. La doctora González dice que Pedro Ramírez necesitaba ese hombre vivo. ♪♪ Comisionado. Disculpe mi franqueza. Usted es un hombre honesto, inteligente, cuenta con todo mi respeto. Pero esta vez se está equivocando. Esto carece de toda lógica. ♪♪ ¿Qué está insinuando? No estoy insinuando nada, comisionado. Se lo estoy diciendo a la cara. Usted está dejando que razones personales le nublen el juicio. ♪♪ ♪♪ ♪♪ Gaspar: Ábreme. Carcelario: Sí, comisionado. ♪♪ Queda en libertad Ramírez. Escúcheme bien. ♪♪ Quizás no mató a Anselmo Brito, pero eso no borra todos los otros crímenes que se ha cometido. Esto no ha terminado, Ramírez. Guarde silencio, señor Ramírez. Recuerde que todo lo que usted diga puede ser usado en su contra. ♪♪ ♪♪ [Suspira] Ramírez. ♪♪ Esa melodía que estabas silbando ayer, ¿dónde la aprendió? ♪♪ ♪♪ Ya escuchó a mi abogado, señor San Fuentes. Todo lo que diga puede ser usado en mi contra. ♪♪ [Silbidos] ♪♪ [Silbidos] ♪♪ Pedro. ♪♪ Pedrito. ♪♪ [Ríe] Rojas: ¿Qué les dije? Apenas el comisionado me vio en el cuartel, le temblaron las canillas. [Risas] Mi viejito, tío Con cuidado. Con cuidado. Rojas, muchas gracias. Muy buen trabajo. Pa' eso estamos. Gran día. Pa' eso estamos. Piojo: ¿Qué te pasó, Pedrito? ¿Le cambiaste a los tiros? ¿Ah? ¿Qué estás hablando, pendejo? Ahora, ¿qué hacemos? Ahora vamos a entrar al viejo Anselmo como Dios manda y... Después vamos a seguir buscando a mi hermano. ♪♪ El Manolito está vivo, muchachos, y lo voy a encontrar. ♪♪ Vamos. ♪♪ ♪♪ Muchas gracias, Olegario, tan amable como siempre. Disfrute su té, señorita Margot. Gracias. Me informan que en este lugar sirven un apfelstrudel fantástico. Buenas tardes, señor. Bienvenido al Café Colón. Dos porciones de apfelstrudel y un café negro, rápido. Sí. ♪♪ ¿Cómo está, Herr Braun? Qué sorpresa, buenas tardes. Estoy muy bien, Camille. Y cuéntame qué tienes que decirme acerca de San Fuentes. Anoche se comportó de un modo muy extraño en la gala de la Marina. La verdad, no lo he visto últimamente, así que no sabría qué decirle. ¿Crees que soy un estúpido, Camila? Una especie de pobre imbécil al que puedes manipular fácilmente como a tus clientes. ¿Cómo se le ocurre, Herr Braun? Eso no es lo que quise decir. Sé perfectamente que pasaste la noche con San Fuentes. Es más, sé que él se fue del Pirandeli a las 10:35 de la mañana. Así que guarda las estupideces para los idiotas y dime de una vez por todas qué es lo que sabes acerca de tu amante. ♪♪ Aquí estaba, escondida. Te he llamado cien veces por teléfono, cien. No me podías dejar sola, Antonia. No, ahora, ahora no. Ayer hice todo lo que me pediste, todo, al pie de la letra. Incluso, fui simpática con la roticueca esa. Y no puedes negarlo, lo hice estupendo, ¿no? Gaspar estaba bastante considerado, de hecho. Te habrá comentado algo. Antonia, te estoy hablando. Antonia, te estoy hablando ahora. Eh... Sí. Josefina, no... No, no, no es el momento, ¿sí? ¿Cómo no va a ser el momento? ¿Quién no me va a decir que esas plantas son más importantes que yo? [Risita] Te estaba preguntando si es que Gaspar te dijo algo o no. Antonia, te estoy hablando, puede ser que... ¡Cállate, mocosa estúpida! ♪♪ ¿Te crees el ombligo del mundo? A ver, ¿quién te crees tú para hablarme así? ¿Crees que yo no sé qué tu familia no tiene dónde caerse muerta? ¿Qué le deben una fortuna a mi papá? Vas a ver cuándo Fati se entere de esto. Josefina. ♪♪ ♪♪ ¿Qué pasa, Camille? Sigo esperando. Olegario: El strudel de manzana y un café negro para el cabello. Muchas gracias, muy amable, Olegario. Al parecer, tu cuello se encuentra en perfectas condiciones. Sería una pena tener que lastimarlo nuevamente. ♪♪ Mire, Herr Braun, lo que pasa es que... Gregorio ha estado un poco extraño últimamente porque está metido en un tremendo problema, eso es. ¿Y cuál es ese problema? Yo, yo soy ese problema. Su mujer se enteró de, digamos, nuestra amistad. Amistad. ¿Eso es todo? Sí, eso es todo. Al parecer, la señora tiene un carácter indomable y no se lo ha tomado muy bien. San Fuentes oculta algo. Y es tu deber y tu trabajo averiguarlo. Usted sabe que, Gregorio, es muy discreto, ¿no? El tercer RAI tiene negocios importantísimos con San Fuentes. Y si él falla, ¿a quién voy a ser responsable de esa situación? Va a ser a ti. Recuerda, Camille, basta una llamada de teléfono que yo haga y tendrás que rendirle cuentas a la justicia. ♪♪ ¡Qué audacia llamar strudel a esta bazofia! ¡Me parece francamente una falta de respeto! ♪♪ ♪♪ Cuídate, querida. ♪♪ ♪♪ [Toques en la puerta] Adelante. Permiso comisionado, le traje su café. ¿Qué es lo que quieres, Soto? ¿Quieres seguir sacándome en cara lo mal que lo he hecho en el caso de Anselmo Brito? ¿Puedo? Vamos. Permiso. Son las 5:58. Usted todavía está de turno. Sí. Está bien. Comisionado... Yo en esto llevo casi 30 años. Dentro de seis meses... ...podré presentarme a retiro. Me podré pensionar. Y en todos estos años he visto mucha gente pasar por este escritorio. Tipos corruptos, miserables, peligrosos. Más peligrosos que los bandidos que andamos buscando. O de los otros que, gracias a la influencia de la familia y de los amigos... ...pueden sentarse en ese cómodo sillón. Pero son inútiles. Son incapaces de descubrir el robo de una gallina. [Risitas] O de los políticos. De esos que no hacen nada. Y que solo piensan en el siguiente nombramiento. De todo. De todo, comisionado. Pero nunca, nunca había visto llegar a este sillón un hombre honesto, inteligente, como usted. ♪♪ ¿Lo más triste de todo esto, comisionado? Es que da lo mismo, quien esté sentado ahí, al final del día da lo mismo, porque por muy buenas que sean sus intenciones... ♪♪ ...no hará ninguna diferencia. La codicia, la depravación, la ambición, el egoísmo, la maldad del ser humano... nada de eso va a cambiar. ♪♪ forman parte de nosotros desde que el mundo es mundo. ♪♪ ¿Y entonces por qué es policía? ♪♪ Bueno, tenía 20 años. Quería ser poeta. Pero no tenía como parar la olla. Y un tío tenía un amigo, y, bueno, aquí estoy. [Ríe] Si no tomaba esa oportunidad, perdía. No iba a tener ninguna otra oportunidad en mi vida. Pero usted es distinto, pues, comisionado. Usted tiene el mundo a sus pies. Usted puede elegir. ¿Me está insinuando que deje la policía? Sí, comisionado. ♪♪ Ahora mismo. ♪♪ Pero mire... ¿Qué puede haber en esta oficina para usted? En esta... en este cuartelucho inmundo. ♪♪ ¿Qué futuro puede haber aquí? ♪♪ ¿Qué futuro puede haber en este puerto? Donde todos allá afuera están esperando que usted fracase para poder robar tranquilos. ♪♪ ¿Y usted... se arriesga a perder a esa mujer por esto? Sí, comisionado, a Eloísa. A esa bella, inteligente, idealista mujer. ♪♪ Que cuando lo mira, le ilumina la vida. ♪♪ ¿Qué más se puede pedir, pues, comisionado? Cuídela con todo lo que tenga. Porque nada mejor se le va a presentar en su vida. ♪♪ ♪♪ 18:01 minuto. Terminé mi turno. Permiso. ♪♪ ♪♪ ♪♪ ¡Margot! ¡Gregorio! Espera. Súbete al auto, te tengo una sorpresa. No, está todo el mundo mirando. ¿Qué me importa que mire la gente? Ven. ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ "Costumbre de negro". Imbécil, que sabe. Ah, los cubanos son lo mejor que han hecho en su vida los habanos. [Toques en la puerta] ¡Adelante! Don Cornelius. La señora Williams. ¡Antonia! Antonia. Eh, Cornelius, disculpa por haber venido sin avisar. ¿Sin avisar? Tú puedes aparecerte en esta casa sin avisar las veces que tú quieras. Por favor, siéntate. Señor, ¿necesitan algo más? No, gracias. Váyase. Permiso. ¿Qué nueva intriga está urdiendo para hoy esa loca cabecita tuya? Ah... Vine porque... La Josefina fue a verme hace un rato y... yo no he tenido el mejor de los días. Y fui grosera con ella. Hmm. No te preocupes, Josefina es un poquito impulsiva, un poquito loca también. Es culpa mía, yo la he consentido demasiado, pero tengo que corregir eso. ¿Quieres que te sirva un whisky? Te haría bien. ¿Sí? ♪♪ ♪♪ Si te pasa algo, ¿me quieres contar? ♪♪ No, no, nada en particular. ♪♪ [Ríe] Eh... ¿Qué? Solo quería contarte... ♪♪ Porque no quiero tener problemas contigo Cornelius. Eso. ♪♪ Pasa que tienes muchas responsabilidades sobre tus hombros. Y las llevas maravillosamente, nadie podría decir lo contrario. Pero tú mueres de mármol. ♪♪ No eres de mármol. ♪♪ Ven. Ven. [Exhala] ♪♪ Hago lo que tengo que hacer, pero... ♪♪ A veces es... ¿Qué? ♪♪ A veces. No, siempre. Todos los problemas que tienes son por culpa de tu marido. ♪♪ Lo que a ti te pasa. ♪♪ Estás sola. ♪♪ Muy sola. Y yo también estoy solo, ¿sabes? Solo. Lo único que necesito es una mujer como tú a mi lado. ♪♪ No creas que no me doy cuenta de lo que estás haciendo. ¿Qué estoy haciendo? Te estás aprovechando de mi estado. Entonces deje que me aproveche de ti. ♪♪ ♪♪ ♪♪ Ya, abra. Ya, tranquila, tranquila, no, no hay ningún escalón... Me pones nerviosa. ...unos pasos más... Ya. ...unos pasos más. ¿Estás seguro? Seguro, no, todo seguro, tranquila, ahí, ahí. Aquí. ¿No lo saques todavía? No, no, no. Todavía no. No. Ahora. [Risita] Pero ¿dónde estamos? En tu nuevo departamento. Me costó un tiempo encontrar el perfecto, pero aquí estamos. ♪♪ ¿Pero, Gregorio? ¿Gregorio qué? ¿Esto es lo mínimo que tú te mereces? ♪♪ Ahora, bueno, si no te gusta, podemos seguir buscándolo o cambiarles... No, no, no, no, no. ...los muebles, no, no tenemos problemas. No, es... es perfecto. Eh... ¡Es perfecto! Pero... [Ríe] [Ríe] ¡No, es que no puedo, no puedo creerlo! ¡Qué lugar! ¡Y la vista! ¡Qué vista más linda, Gregorio! [Ríe] Gracias. ♪♪ ¿Por qué eres tan bueno conmigo? Ay, Margot. Esto está recién empezando, recién. Créeme que voy a hacer todo lo posible para entregarte todo lo que tú te mereces. ♪♪ Te amo. Te amo, Gregorio. Yo también. ♪♪ Ay, Margot. ♪♪ ♪♪ ♪♪ Va, va, va. No, no, no, no quiero ir a parar, no. Por favor, por favor. No. Dame un beso. Dame un beso. Un asco tú eres. Tú me gustas mucho, tú no sabes nada, y yo te gusto mucho a ti. Suficiente, por favor. No. Por favor, no te acerques. Muy bien. Muy bien. Me detengo, pero por hoy. Solo por hoy. Soy... Soy una mujer casada, así que esto no va a volver a pasar nunca más. [Ríe] Estoy hablando en serio. ♪♪ [Respiración entrecortada] ♪♪ ♪♪ ♪♪ Fuiste un truhan. ♪♪ Te aprovechaste de mi estado. ♪♪ Lo único que quería era venir a disculparme contigo por mi exabrupto. Porque no quiero que eso traiga consecuencia en la relación de Josefina y Gaspar. Josefina y Gaspar. ♪♪ Sí, Josefina y Gaspar, que es lo único que tiene que importarnos. Hay que casar a esos dos, por el bien de todos. ¿"Por el bien de todos"?. Sí. ¿Por qué me miras así? ¿Acaso no te das cuenta que no es necesario casar a tu hijo para salvarte de la ruina? ¿De qué estás hablando? El trato puede ser mucho más simple, mucho más concreto. Además, solo tú y yo. ♪♪ Solo entre tú y yo. ♪♪ [Radio tocando música] ♪ Tal vez no lo sepas nunca ♪ ♪ Tal vez no lo puedas creer ♪ ♪ Tal vez te provoque agravio ♪ ♪ Verme tirar a tus pies ♪ [Ríe] Eres la mujer más linda que he conocido en la vida, ¿lo sabes? No me digas eso que me da vergüenza. ¿Pero por qué? ¿Por qué, mi amor, si es la verdad? ¿Por qué? ¿Ah? Y tú, tú eres mi... mi capitán, mi valiente capitán. Hombre por la radio: ...era la importancia de Carlos Garcés, el zorzal criollo. Ahora estamos ahora con nuestros servicios informáticos y su reporte vespertino. En horas de esta tarde, según nos confirmaron nuestras fuentes policiales, fue liberado el único sospechoso del cruento asesinato de la gala naval. ♪♪ La liberación del contrabandista Pedro Ramírez se había producido por falta de méritos, ya que no había ninguna evidencia que sustentara las sospechas en su contra. Por último, fuentes policiales aseguraron que se encuentran trabajando arduamente para dar con el asesino de la gala naval. En el plano internacional... Tranquilo. Tranquilo, mi amor. No tienes nada en tu contra. No puede pasar nada. Tranquilo. ¿A dónde vas, Gregorio? Tengo que averiguar qué...está pasando. Tengo que averiguarlo. Tranquilo. Tómatelo con calma. ♪♪ ♪♪ ♪♪ ¿De qué estás hablando exactamente? ¿Para qué vamos a meter en el baile a Josefina y a tu hijo sabiendo que esto lo podemos arreglar entre los dos? Un trato. Placentero para ambos. Hmm. Y... ¿Cada cuánto tendría que visitarte? ¿Cada 15 días? ♪♪ O una vez a la semana. Ay, no lo ponga en esos términos tan brutales. ¿Quién te crees que soy? Una de tus prostitutas. ♪♪ Todos somos putas. La niña en la esquina que cobra 10 pesos. Puta, yo soy puta. Hago negocios con la persona que tenga plata y que me dé esa plata. Todos tenemos un precio. Tú, yo. Te lo juro, todo el mundo tiene un precio. Además que lo que te estoy promulgando no es tan malo, no estoy tan feo, ¿no? [Ríe] Eres un hombre de activo. Sí. Y eso hace que a veces se me olvide que a pesar del dinero que tienes... ♪♪ sigues siendo un alemán grosero y vulgar. Se te olvidó decir, "hijo de un pobre inmigrante alemán". Por eso ya me lo sé. Pero también sé que te mueres de meterte en la cama conmigo. ♪♪ ♪♪ Arturo me dijo que estabas aquí. Josefina. ¿Le contaste a Fati cómo me trataste? Josefina. ¡"Mocosa estúpida"! Me dijo. Cariño, por favor. Jamás me habían tratado así. Cariño. Jamás. Ella vino a pedir disculpas por eso. Se siente muy mal. Estaba muy triste. Antonia: Josefina. Lo siento, no fue un buen día, no estoy en un buen momento. A todo nos puede pasar, pues, cariño. Por lo que veo, ya te lavo el cerebro. Y no importa que trapeen en el piso con tu hija, ¿no? No, a ver, no te pongas melodramática, mi amor. ¿Saben qué? ¿Saben qué? Eh, mi amor. Discúlpame. ¿Qué? Los dejo. No. Amor. Los dejo. Para que sigan haciendo eso. Eso que estaban haciendo, ¿no? No, cariño, cariño, no, no, no, no, no, no. Ven pa... No. Bien. Te dejo con tu [Habla alemán] ♪♪ Y recuerda el trato que te propuse. ♪♪ Solo entre tú y yo. ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪