♪♪ ♪♪ ¡Alto! ¡No se muevan! ♪♪ ¡Quédate ahí! [Disparos] ♪♪ [Pedro se queja] ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ Como le decía, comisionado, estoy cerciorándome de que el detenido, el señor Pedro Ramírez, se encuentre en buen estado de salud. Y la verdad es que por las lesiones que tiene, creo que debería ser trasladado a un centro asistencial. Creo que hay un par de cortes que requieran suturas. Eloísa, basta. Le agradecería que se dirigiera a mí de una manera más profesional. Doctora González sería lo correcto. Bueno, si así lo prefiere, Doctora González... ...le exijo que salga inmediatamente de este calabozo porque su presencia aquí es ilegal. - Fui autorizada... - Gaspar: Las únicas personas que pueden autorizar la visita de un doctor a un detenido son un juez y el jefe de la policía. Fue autorizada por el comisario Cárdenas. ¡No me importa lo que haya dicho Cárdenas! ¡El jefe de la policía soy yo! ♪♪ Apenas pueda, vuelvo a terminar de curarlo, señor Ramírez. No se preocupe por mí, doctora. Al parecer, el comisionado no anda de muy buen humor. [Pasos] Alarcón. Sí, comisario. Cierre el calabozo, de inmediato. [Cerradura de celda] [Crujidos] ♪♪ [Timbre telefónico] No puedo creer que hayas hablado de esa manera, Gaspar. Te acabo de encontrar en un calabozo atendiendo a un asesino, ¿y el que está equivocado soy yo? Pedro Ramírez no es un asesino o por lo menos... ¿Me dejarías a mí hacer el trabajo policial, por favor? Pedro Ramírez estuvo todos estos días preocupado... Gaspar: No voy a discutir esto contigo ni aquí ni ahora. Es que capaz tienes que escucharme porque yo... Gaspar: Si realmente me quieres ayudar, espérame en mi oficina. Pero no sé cuánto tiempo me voy a demorar. ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ [Chorro de agua] ¿Cómo te fue? ¿Lo encontraste? No, señora, no encontré nada. ♪♪ [Suspiro] Ester. ¿Buscaste bien, no? Por supuesto que sí, busqué por todos lados, pero estaba la policía, llegó Gasparcito, por poco me ve. ¡Ah, no! Eso habría sido fatal. Dígame, ¿en qué más le puedo ayudar? Lo que sea, por favor. ♪♪ Hiciste lo que pudiste. Anda a descansar. ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ Es el piano que siempre entra tarde, no yo. [Susto] ¡Ay, Gregorio, me asustaste! Perdón, perdón, perdón. Lo único que no quiero es asustarte, perdón. Estaba en el escenario, no te vi entrar, ¿estás bien? Sí. No. [Ebrio] Entré, entré por atrás. Por eso no... Entré por atrás como las ratas. A ver. Gregorio, tranquilo. Tranquilo, tranquilo. ¿Cómo te fue la gala? - Bien. - ¿Qué pasa? Magnífico, magnífico. Soy el hombre más respetado de Valparaíso. Más respetado, el director general de aduanas, ex capitán de navío y ahora presidente del Círculo de oficiales en retiro. [Sollozos] ♪♪ Sh, sh. Pero lo que no saben... Lo que no saben... ...es que también soy un criminal. ♪♪ ¿Qué? ♪♪ Lo que oyes. Estás parada frente a un...asesino. ♪♪ [Portazo] Gaspar: Disculpa que te haya hecho esperar, pero estábamos tomando las huellas dactilares de un arma blanca que apareció en el sitio del suceso. Trabajo científico. La manera en la que se resuelven los crímenes, no con intuiciones y simpatía. ¿Quieres un té? ¿Un café? No me hables como si fuera una idiota, Gaspar. Tengo clarísimo que eres una mujer muy inteligente, Eloísa. Y por eso me cuesta tanto entender tu actitud. ¿Qué es lo que te cuesta tanto entender? ¿Que como médico me preocupe de la salud de un detenido? ¿O que te diga que Pedro Ramírez no pudo haber matado a ese hombre? Ah, tú estabas con él cuando asesinaron a Anselmo Brito. Hasta donde yo me acuerdo, estabas conmigo en la gala. No es el momento para tus sarcasmos. Gaspar: Entonces, por favor, explícame. Explícame cómo estás tan convencida de la inocencia de Ramírez. Porque me pasé varios días cuidando a Anselmo Brito en el consultorio. Tratándolo para que se mantuviera sano, vivo. Fue Pedro Ramírez quien me lo trajo hasta el consultorio. El hombre estaba totalmente agonizando. Y él mismo se encargó de que se mantuviera bien. De su bienestar. Porque lo necesitaba vivo para encontrar a su hermano. Entonces, ¿qué sentido tiene que lo haya matado? Ninguno. Eloísa, por favor, escúchate un segundo. Acabas de echar a perder la mejor oportunidad laboral que has tenido en tu vida por, por proteger a estos criminales y lo sigues haciendo. Por favor, explícame por qué, porque no lo entiendo. Simplemente te estoy diciendo lo que sé, Gaspar. Te estoy tratando de dar la información que tengo. ¿Cómo no te das cuenta de la clase de criminal que es Ramírez? Tú estás convencida que es una especie de Robin Hood de este puerto. Yo hago todo lo posible por atrapar a Ramírez y lo único que tú haces es boicotearme. Dime qué...te pasa, qué...te pasa con Ramírez, Eloísa. ¿De qué estás hablando, Gaspar? Supuestamente tú estás conmigo, Eloísa. Con el comisionado Gaspar Sanfuentes, que su trabajo es atrapar delincuentes, pero resulta que la novia del comisionado protege a esos delincuentes. ¿Cómo quieres que me sienta yo con esa actitud? Eloísa: Te estás pasando de la raya. Bueno, lo siento mucho, pero esto no puede seguir así. Vas a tener que elegir, Eloísa. O estás conmigo o estás con Ramírez. ♪♪ Tuve que hacerlo, ese hombre apareció de la nada, ese viejo apareció de lo nada. Y él estuvo ahí, estuvo ahí. Lo vio todo. Quería vengarse, quería hacerme daño. ¿Pero por qué vengarse, Gregorio? ¿Qué le hiciste tú? ¿Por qué quería vengarse? Quería arruinarme a mí, a mi familia, a mi hijo. Él sabía, sabía todo lo de Manolito. No, no entiendo. ¿Quién es Manolito? Tuve que, tuve que hacerlo, tuve que hacerlo. Tuve que ensuciarme las manos de nuevo por ella. Tuve que ensuciarme las manos de nuevo por ella. Todo es por ella. Ay, mi vida hubiese sido tan distinta. Yo de joven era... No era un mal hombre, no, yo era un hombre que quería hacer el bien, que era, era un hombre de honor. Eso eres, eso eres, amor, eres un hombre de bien, un hombre correcto, un caballero, pero tienes que explicarme bien de qué estás hablando porque no entiendo. En el norte. Todo sucedió en el norte, en esa Pampa. En esa Pampa de... Yo no tenía por, por qué estar ahí. Yo soy un hombre de mar. No tenía por qué estar ahí. [Sollozos] Ya, tengo que volver. Tengo que volver con esa víbora. Tengo que volver, porque esa víbora nunca está conforme con nada. Siempre quiere más, pero nunca está... ¡Sh! Mi amor. Mi amor, escúchame. Mírame. Va a estar todo bien. Pero tú no puedes salir así. No puedes, mi amor. Siéntate aquí y quédate tranquilo, ¿ah? Eso, aquí conmigo. Tranquilo, ¿sí? ¿Por qué no te conocí antes? ¿Hmm? ¿Por qué no te conocí antes? - Bueno. - Gregorio: ¿Pero por qué? Ahora estamos juntos, mi amor. ¿Ya, mi cielo? Tranquilo, descansa, descansa. Eres tan buena. Eres tan dul, tan dulce. [Jadeos] Sh. ♪♪ Sh. Guarda eso. Si no sale la doctora antes de que salga el sol, voy a entrar y yo misma a sacar al Pedro, ¿escucharon? Nadie va a entrar. ¿Y por qué no? ¿Qué querí? ¿Dejar a Pedro preso? ¿Querí ser vo el jefe, Negro? ¿Eso es lo que querí? Déjate hablar hue'ás. Gato: Te gustaría, te gustaría. [Gato ríe] Voy a suponer que la hora [Inaudible]. No supongas nada y mejor abre los ojos. Tú misma lo viste, Eloísa. Lo viste con las manos llenas de sangre con ese pobre hombre desangrándose en la calle. Eloísa: ¡Basta! ¡No sé en qué tono decírtelo, Gaspar! Pedro Ramírez no pudo haber matado a ese hombre porque él mismo me lo trajo al consultorio para que le salvara la vida. [Gaspar suspira] No estás entendiendo nada, Eloísa. Esto pasa todos los días entre delincuentes. Ajustes de cuentas, no hay lealtades, no hay códigos entre ellos. Los que un día son amigos, perfectamente pueden ser enemigos al día siguiente. ¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? Estás dando por hecho de que Anselmo era un delincuente. ¿Por qué? ¿Porque era pobre? No, yo no he dicho eso, Eloísa. No lo dijiste, pero lo dijiste por hecho y eso es peor. Ah. Eloísa: Para tu información... Y eso, anótalo, anótalo en tu libreto si quieres. Anselmo era un sargento en retiro del ejército. Un hombre honrado y honesto perseguido por la culpa. Hace 30 años, fue parte de una matanza de obreros en Iquique y ahí recibió la orden de robar a un niño. Se lo encargó un oficial, un oficial de la marina cuya esposa no podía tener hijos. Ese niño robado era el hermano de Pedro. Por eso Anselmo estaba en la gala de oficiales, tratando de reconocer al oficial que le dio la orden. Pedro lo puso ahí para tratar de encontrar a su hermano, por eso él no lo pudo haber matado. Pedro era la última persona en el mundo en querer la muerte de Anselmo. ¿Y quién te contó ese cuento? ¿Ramírez? Está bien. No hay peor ciego que el que no quiere ver. [Timbre telefónico] Quiero declarar oficialmente lo que sé. ¿Lo hago contigo o con alguno de tus hombres? ♪♪ Gaspar: ¡Detective Soto! ♪♪ - Comisionado. - Tómele la declaración a la doctora González, por favor. Cómo no. Doctora, por favor, ¿me acompaña? ♪♪ Aquí a la derecha, doctora. ♪♪ ♪♪ Doctora, por favor, léalo bien. Si está de acuerdo en todo, lo firma, por favor. [Timbre telefónico] ♪♪ ♪♪ ♪♪ Eso es todo, ¿verdad? Soto: Sí, doctora. Muchas gracias. Eloísa: Gracias a usted. Hasta luego. Eloísa. Te voy a dejar a tu casa. No es necesario. Así aprovechamos de conversar. Creo que ya conversamos lo suficiente por hoy. Pedro Ramírez tiene un par de lesiones que necesitan atención médica. ¿Lo veo yo o ustedes se encargan de eso? Tengo entendido que tú no eres el único médico en Valparaíso. Yo me encargo. Buenas noches. ♪♪ Peineta: Eh, doctora, ¿qué pasó? ¿Lo pudo ver? Lo vi. Está tranquilo, pero muy afectado por la muerte de Anselmo. ¿Y los golpes que tenía? Está bastante contundido, pero va a estar bien. ¿Cuándo lo van a soltar? Eloísa: No sé, Gato. ¿Cómo no sé? No sé. ¿Y no le dijo al tira suyo quién era Anselmo? ¿Le dijo o no le dijo? Acabo de presentar mi declaración, pero supongo que si lo liberan o no, será decisión de un juez. O quizás usted no le quiso decir na al tira, quizás nos está engañando. ¿Por qué tenemos que confiar en ella? ¿Ah? Para, para, para. ¿Por qué tenemos que confiar en usted? A ver, Gato. ¿Qué cresta te pasa conmigo? No, dime. ¿Qué te he hecho para que me trates así? ¡Ay, la muñeca! El Pedro está preso, el Anselmo está muerto, ¿y la víctima usted? Negro: ¡Para con la tontería, querí! ¿Es que saben qué? La doctorcita les tiene emboliná la perdis a todos ustedes, pero a mí no me hace tonta. ¡Ya basta, Gato! Oye, ¿sabes qué? He tenido un día de... Anselmo se murió en mis brazos. Es el primer paciente que se muere en mis brazos. Luego me traen hasta acá, a mitad de la noche, para curar a Pedro. Luego tengo que prestar declaración. ¿Dime qué más quieres que haga? ¡Es que dime! ¡Dime qué más quieres que haga! Disculpe, disculpe, ¿sí? - Gato, calma. - Disculpe. - Gato: Déjame, Peineta. - Escuche, cuando empieza a tomar, empieza a hablar hue'ás. Vamos, la llevo a su casa. No, no, ¿sabes qué? Estoy, estoy, estoy harta de ustedes. Con ustedes todo termina en balazo, en muerte y en sangre. Déjeme en paz. ♪♪ ♪♪ ♪♪ Ábreme, Alarcón. Sí, señor. [Crujidos] Pedro: ¿De qué se trata esto? ¿Hacerme confesar por cansancio? ¿Cuál es la historia de su supuesto hermano robado? ¿Supuesto? Entenderá que mi trabajo como policía es desconfiar de cualquier cosa que me pueda decir un sospechoso. ¿Y por qué quieres saber? Porque no lo entiendo, Ramírez. Usted debería ser el más interesado en que esta historia se conozca. Sin embargo, si no es por la doctora González, yo no me entero. Mire, señor Sanfuentes. Uno en la calle aprende que hay peleas que valen la pena dar y hay otras que sencillamente no. Cuando yo esté parado delante de un juez, le voy a contar todo a ver si me escucha. Pero contárselo a usted... ¿...de qué me sirve? ¿Ah? Fue algo que inventó para impresionar a Eloísa, ¿no es cierto? [Risa] Me parecía raro que estuviera buscando a su hermano perdido después de 30 años. Si es que ese niño existió, probablemente ni siquiera lo recordaría. Pedro: ¿Usted tiene hermanos? Esto no se trata de mí, Ramírez. No es tan difícil la pregunta que le estoy haciendo. Contéstenme, ¿tiene o no tiene hermanos? No, no tengo. ♪♪ Por eso no me entiende. ♪♪ Ese día en Iquique, cuando los médicos mataron a mis padres y se robaron a mi hermano... ...me lo quitaron todo. Me sacaron de la Pampa. De mi tierra. Nunca más volví a ver mi casa. Quizá era un rancho miserable, pero era mi casa. ♪♪ Me lo quitaron todo, comisionado. Todo. Mi hermano está vivo. ♪♪ Y es lo único que me queda de ese pasado y de mi familia. ♪♪ Si usted estuviera en mi lugar... ♪♪ ...no lo buscaría hasta encontrarlo. ♪♪ ♪♪ ¿Pero qué saco con contarle a usted, ah? ♪♪ Usted nación en cuna de oro. ♪♪ No entiende nada. ♪♪ No tengo nada más que decir, señor Sanfuentes. Buenas noches. Hmm. ¿Por qué se queda parado ahí como los hue'ones? ¿Ah? ¿Para qué trajo esa libreta si no ha anotado nada? Claro. Anota lo que le conviene. [Silbido] [Silbido] [Silbido] [Silbido] [Silbido] [Silbido] [Crujidos] [Silbido] [Pedro silba] [Portazo] Antonia: ¿Gaspar? ¿Gaspar, eres tú? ¿Mamá? ¿Qué está haciendo despierta a esta hora? Oh, darling. Ay. Es que no he pegado un ojo. Estaba preocupada por lo que pasó. Hmm. Lo dice por lo del crimen de la gala. Imagínate. Un asesinato así afuera del club de oficiales. [Gaspar suspira] ¿Se supo algo? Estamos investigando. ¿Pero al, algún testigo? ¿Alguna pista? Yo no debería compartir los detalles de mi trabajo con usted. Darling. Hay un asesino en Valparaíso. No seas desconsiderado. El hombre que murió era un exsoldado que estaba trabajando como garzón en la gala. Y el principal sospechoso de su muerte ya está detenido. Lo detuve yo mismo en la escena del crimen, así que puede estar tranquila. ♪♪ [Suspiro] Gracias a Dios. Ya, está bien. Qué suerte tiene Valparaíso de tenerte. ¿Quién es? Pedro Ramírez. Un delincuente del puerto que tiene engañado a medio mundo. Pero yo me voy a encargar personalmente que pague por cada uno de sus crímenes. Puede contar con eso. Eso, cumple con tu deber. Sécalo en la cárcel. Se lo prometo. Ya, vaya a descansar. ♪♪ Venga. Hmm. Antonia: Gracias. [Portazo] Uf. [Carraspeo] ♪♪ [Tarareo] ♪ Que tu mamá está en el campo ♪ ♪ Negrito te va a traer codornices ♪ ♪ Para ti ♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ¡Buenos días! ¡Buenos días, Gasparcito, tan temprano! Sí, tengo muchas cosas que hacer y quiero partir temprano el día. Ah, bueno, le llevamos el desayuno inmediatamente. No, no es necesario. Pensaba tomarlo acá, de hecho. ¡Ay, perfecto! Niñas. ¿Huevitos con tocino? A ver, Marta, dígame, por favor, ¿quién podría resistirse a esos huevos? [Inaudible] Marta: No se te vaya a quemar el pan igual que ayer, po. Mujer: Oiga, ya, si yo sé hacer mi trabajo. [Inaudible] Es impresionante cómo se filtra toda la información en ese puerto. Bueno, lo mejor es que el asesino ya está preso, ¿no? Un sospechoso en estricto rigor. Claro, pero si está preso es porque tienen buenas pruebas. A ver, ¿y desde cuándo tú y mi madre están tan interesadas en la crónica roja? Desde que usted está trabajando en esa cuestión, po. Ester, hay algo que necesito preguntarte. Cuando yo era niño, ¿tú o mi mamá me cantaban canciones de cuna? A ver, ¿qué es lo que quieres saber, mi amor? Bueno, a los niños le cantan canciones de cuna, ¿no? Claro. Su mamá le cantaba canciones en inglés. Y como a mí no se me daba bien la música, yo le contaba cuentos, ¿se acuerda? Aquí están sus huevitos. Gaspar: Es más, si me hace un sándwich con esos huevos, la voy a querer más todavía. Marta: Gaspar, por Dios. ¿Cómo es posible que no pueda ni tomar desayuno tranquilo? Por eso no me gusta na ese trabajo que usted tiene. Te-tengo el recuerdo de una mujer cantándome una canción de cuna frente a una fogata. Esos sueños que tiene, Gasparcito. Gaspar: Esta vez no fue un sueño, Ester. Esta vez fue un recuerdo. No lo sé. Eso creo, en realidad. - Sí. - Marta: Ya, aquí está - su pancito. - Eso. Marta: Lléveselo. Muchas gracias, Martita. Que le vaya muy bien hoy día. Gracias. Nos vemos más tarde. Cuídese, que le vaya muy bien. ♪♪ ♪♪ Gregorio: Ay. Perdón. Perdón, me quedé aquí. Sí. No estabas en condiciones de irte a ninguna parte, así que dormiste acá. Tómate el café, te va a hacer bien. ♪♪ Aquí dice que el principal sospechoso es un tal Pedro Ramírez. Un conocido criminal del puerto. Pero no fue él, ¿cierto? ♪♪ Él lo mató a ese hombre. ♪♪ Fuiste tú, ¿cierto? Tú mataste a ese hombre. Eso fue lo que me confesaste anoche. Confía en mí, Gregorio. ♪♪ Margot. Solo te voy a rogar que, por favor, no le digas nada de esto a nadie, no. No sería capaz de soportar la vergüenza de la cárcel. Y si no quieres saber nada más de mí... ...créeme que lo voy a entender. ¿Tú crees que yo sería capaz de denunciarte a ti? No. No te voy a denunciar y tampoco me voy a separar de ti. No. Pero estarías en todo tu derecho. El tiempo que yo he estado contigo, Gregorio... ...me he sentido tan protegida, tan cuidada, tan feliz. Yo sé que eres bueno. Y si tuviste que matar a ese hombre... ...tuviste que haber tenido muy buenas razones. Tengo las manos manchadas con sangre. Margot: Mi amor, no eres el único. Todos tenemos nuestras cuentas pendientes, nuestros secretos. Yo no soy quién para juzgarte. Margot... ¿Qué tal si dejamos de hablar de anoche? ¿Hmm? Nada bueno va a salir de remover tu pasado ni el mío. Así que tomémonos ese café tranquilo, ¿sí? Eres tan buena conmigo. Yo no te merezco. No, no. No. No quiero escucharte decir eso nunca más. No quiero que nadie, ni tu mujer ni nadie, te haga dudar de ti mismo. ¿Me escuchaste? ♪♪ Tú eres el mejor hombre que yo he conocido, Gregorio. ♪♪ El mejor. ♪♪ ♪♪ Buenos días, señora. Buenos días, Ester. ¿Tú sabes a qué hora volvió Gregorio? No ha llegado, señora. Y si me disculpa, me parece muy inapropiado de su parte que no vuelva a dormir a la casa, dadas las circunstancias. Sí, Ester. Gracias. Bueno, al menos en el diario dice que... ...que el sospechoso está preso. Sí, Gaspar me contó anoche que estaba convencido que ese Pedro Ramírez que aparece en el diario es el asesino. Lo que no sé es por qué me suena tanto su nombre. Sí, me imagino que es por el escándalo del Hospital Británico. Recuerde que Eloísa llevó a esa muchacha que, que es miembro de la banda de Pedro Ramírez. Eloísa, otra vez. Sí, señora. Pero lo más importante es que la policía siga creyendo que Pedro Ramírez fue quien mató a ese hombre. Los guantes. Los guantes. Sería bueno que fueras ahora, con luz de día, a buscarlos. No señora, yo no me preocuparía tanto por eso. Yo busqué muy bien anoche y seguramente ya los guantes están en la basura. Ester, dile a Juvenal que te lleve. No quiero arriesgarme. Señora, está todo acordonado. Si Gaspar se entera que yo estuve ahí, va a empezar a hacer preguntas. Lo mejor es que ninguno de nosotros meta la nariz en ese lugar. ♪♪ Tienes razón. Si me permite, señora. Necesito que me cuente... ...todo acerca de lo que pasó anoche en la gala. ♪♪ No, Ester. No es necesario que conozca los detalles. Sí es necesario. ♪♪ Si usted quiere que yo encubra a don Gregorio, necesito saber exactamente lo que pasó anoche. ♪♪ Sí, sí, yo entiendo, monseñor. Pero no, no puedo seguir hablando con usted porque tenemos muchos pacientes. Sí. Sí, lo siento. Lo siento, buenos días. ¡Qué hombre más majadero, por Dios! Eloísa: ¿Qué pasó, hermana? Ay, monseñor ya sabía que Anselmo falleció aquí y atendido por ti. Otro escándalo, según él. Y, por supuesto, aprovechó de recordarle que tengo que salir del consultorio si quiere seguir teniendo el financiamiento. Helena: No, no te pongas así. Hermana, no podemos seguir haciéndonos las locas con esto. Ya te dije, no nos vamos a dar por vencidas sin antes pelear. Cuando Dios cierra una puerta, siempre abre una ventana. Me va a perdonar, pero hasta ahora yo solo veo - puertas que se cierran. - Dios. No, y lo que no puede pasar es que nuestros pacientes se queden sin atención por mi culpa. No es tu culpa, chiquilla, por Dios. Es culpa de esas viejas ricachonas estrechas de mente, nada más. [Golpes en la puerta] La gente empezó a llegar temprano. Gato, te juro que no estoy de ánimo para empezar el día peleando contigo. Ya, ya, si yo no vengo na a pelear con usted. Es más, yo vengo a pedirle disculpas. ♪♪ ♪♪ ♪♪ ¿Me estás presionando, Ester? Por supuesto que no, señora. Pero lo hago por Gaspar. Señora, para mí Gasparcito también es como un hijo. Recuerde que yo estuve cuando él llegó. Yo también lo crie. Lo alimenté. Lo bañaba. Lo sé, Ester. Lo sé, no se me olvidó. Gracias. Bueno, es eso. Quiero ayudarlo. Muy bien. Siéntate. [Carraspeo] [Suspiro] Al parecer, el hombrecito que murió... ...servía en Iquique a las órdenes de Gregorio y lo ayudó con lo... ...de Gaspar. Y ahora, apareció y amenazó con contar la verdad. Dios mío. Antonia: ¿Te das cuenta? Es algo grave, pero, gracias a Dios, ese hombrecito se llevó el secreto a la tumba. ♪♪ ♪♪ El que me preocupa es Gregorio. Lo veo torpe, débil. No sé si sea capaz de manejar este asunto. ♪♪ ¿Qué está pensando, Ester? Me preocupa Pedro Ramírez. ¿Qué tiene que ver él con todo esto? Él está preso. Usted y yo sabemos que él no fue. ¿Pero qué hacía él... ♪♪ ...en ese lugar con esa persona? ♪♪ ¿Sabe algo? ♪♪ ¿Cómo? Y otra cosa. Gaspar estuvo en la cocina. Me estuvo haciendo algunas preguntas y... ...y ha estado recordando. Recordó a una mujer... ...que le cantaba frente a una fogata. Y esa mujer... ...no somos ni usted ni yo. ♪♪ ¡Ay, Ester! Ay. Ester, no sé si voy a tener fuerza. No sé si voy a tener fuerzas para soportar todo esto. No, no, tranquila. ♪♪ Los cabros, el, el Negro, el Peineta, hablaron conmigo, me dijeron unas cosas. Me retaron, y yo estuve pensando que igual tienen razón, que yo he sido bien como la...con usted. Malagradecida he sido, porque usted me cuidó, me sanó, y después más encima perdió la pega por mi culpa. ¿Azúcar? Ya. ¿Dos? Cuatro. Eloísa: ¿Cuatro? ¿Qué? ¿No le alcanza? Sí, sí me alcanza, no te preocupes. Bueno, los encontrones que hemos tenido, seguramente tampoco ayudó que yo estuviera de mal humor, cansada. No. He tenido unos días difíciles. A la gente importante de Valparaíso no le gusta mi trabajo y quieren sacarme de acá del consultorio. He tenido problemas también con mi padre, por eso estoy viviendo acá arriba. Y ahora, para más remate, se nos muere Anselmo. Es el primer paciente que se muere en mis brazo. A usted le dolió harto la muerte del viejo, parece. Bueno, estamos acostumbrados a ver esas cosas. Yo he visto morir mucha gente. Pero, bueno, acá a cada uno le tocó la vida que le tocó, ¿no? Ya, ¿entonces me va a perdonar o no me va a perdonar? Sí, Gato, te voy a perdonar. Pero ¿sabes qué es lo más importante? Que veamos cómo lo podemos hacer para que esto no vuelva a pasar. No, si esto no va a volver a pasar. Eloísa: ¿Ah? Gato: Porque yo no soy así, po. Si yo no soy, no soy así, a mí me cargan las mujeres complicadas, las mujeres brujas. Si yo por eso tengo puros amigos hombres. - En serio. - Claro. ¿Te puedo hacer una pregunta? ¿No será que tú estás enamorada de Pedro? ♪♪ Disculpa si te incomodó la pregunta, no... Gato: No. No fue mi intención. Pasa que... ...que yo del Pedro me tengo que olvidar. Porque él a mí me ve como una hermana, me ve como una amiga y nunca me va a ver de otra forma. ¿Sabe? Aparte él se enamoró de otra mujer. Se enamoró de usted. Y uno le va a preguntar al Pedro, pero él va a decir que no, que no, que va a jurar de guata que no, pero yo lo conozco, po. Lo conozco mejor que cualquier otra persona en el mundo. Yo veo cómo se pone cuando usted está cerca. Cuando usted lo mira, cuando él habla de usted... Gato, bueno, yo tengo novio, tú sabes que yo... No, si yo sé que usted está con el pije, pero yo no estoy hablando por el pije, estoy hablando de Pedro. ¿Y quiere que le diga otra cosa? Yo creo que a usted también le gusta el Pedro. Usted no sabe todavía, pero a usted también le gusta el Pedro. Si, ¿cómo no le va a gustar? Si el Pedro es superlindo. Bueno, tengo gente esperando, así que, por favor, voy a necesitar que... - ¿Qué? Ya. - Sí, por favor. Sí, yo venía a aclarar esto con usted nomás, pero ya. ¿Qué? ¿Somos amigas entonces? Eh, bueno, sí, claro. Amigas. Ya. Que esté súper. Sí, que tengas lindo día, Gato. Igual. ¿Y usted? ¿Qué está esperando pa soltar al Pedro? - ¡No, Gato! - ¿Ah? ¡Ey, Gato! ¡Basta! ¡Basta! ¡Basta! ♪♪ No voy a discutir eso con usted, [Inaudible]. De gracia a la doctora que yo no le hago nada, futre de... [Escupitajo] ♪♪ Gaspar: ¿En qué estaban? ¿Planeando la liberación de Ramírez? ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪