♪♪ ♪♪ ¡Alto! ¡No se muevan! ♪♪ ¡Quédate ahí! [Disparos] [Pedro se queja] ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ Responde, po. Sargento Matamala. ♪♪ Vamos a estar en deuda con usted para siempre. Matamala: Aquí estamos pa servirle. En to'o. Pedro: Muchas gracias. [Crujido] Pase, señor. [Crujido] ♪♪ ♪♪ Y a vo, cuando se te pase la hue'á, te voy a estar esperando arriba pa conversar. ♪♪ Espérate, sentadito. [Risilla] ♪♪ ¿Qué cresta te pasa a ti, Gato, ah? Pa algo somos una banda, pa apoyarnos entre nosotros. Lo mismo hicimos cuando tú caíste presa, ¿te acordái o no? ♪♪ ♪♪ [Golpes en la puerta] Adelante. Hay un hombre en la puerta que quiere hablar con usted, don Cornellius. ¿Quién es? No se quiso identificar, es una persona bastante vulgar y existente... Para lo mínimo es que tiene que identificar. Pregúntele quién es, pues. Eloy Zapata Zapata, en honor a mi santa madre, que en paz descanse. Mayordomo: Señor, le dije que tenía que esperar la entrada, por favor. Tranquilo, yo soy amigo del señor. No hay ningún problema, retírese. Permiso. Eloy: A las... ¿...dos? Dos. Sí. Cuéntame una cosa. Nunca había estado tan cerca de un mayordomo. ¿Es idea mía o es un poquitito afeminado? ¿Qué necesitas, Eloy? ♪♪ Vengo a hablarte de Pedrito Ramírez. ♪♪ ♪♪ [Crujido] ♪♪ Pedro: Gato, yo... Antes que me digái na, yo, yo me equivoqué cuando dije lo de tu hermano, po. No... No debería haberlo dicho. Los cabros me repasaron y tienen razón, po. Nosotros somos una banda, tenemos que cuidarnos. Gato, mira... ¿Mirar qué? Ya que si querí te pido perdón también, po. Disculpa. Lo que pasó anoche hay que aclararlo. Hay que conversarlo. Sí, hay, hay que conversarlo, ¿verdad? Tú sabí que yo a ti te quiero más que la cresta. Lo sabí, ¿verdad? Y no por un polvo vamos a echar a perder todo lo que hemos construido. ¿No? ♪♪ ♪♪ Erí como mi hermana, Gato. De mi familia. No quiero que eso cambie. Gato: Ya. Pedro: ¿De qué te reí? [Risa] De ti, po, que estái ahí todo serio... ...complica'o hablándome. Si lo de anoche fue una tontera, no más, Pedro. [Risilla] Así que estamos hablando lo mismo entonces. Sí, ¿qué creí? ¿Qué creí iba a estar pensando yo? ¿Que iba a estar así como, como haciéndome ilusiones? [Risilla] Si yo he tenido mejores revolcones que el de anoche, y harto mejores. ♪♪ Ya, ¿eso era? ♪♪ Eso. Gato: Yo voy con el Negro entonces al cementerio a fondear la plata, ¿ya? ♪♪ [Riendo] El Pedro Ramírez. ♪♪ ♪♪ Bueno, como tú bien sabes, estuve en la cárcel. Un lugar que no estoy tan acostumbrado a visitar. Gracias. Entonces, los mozos andan diciendo... ...que hay una suerte como de negocio en el puerto, unos alemanes, ¿sabes algo de eso? En los puertos se dicen muchas cosas, Eloy. Hmm, lo que pasa es que el chileno es muy copuchento, muy fantasioso. ¿Hmm? Como que le gusta esa cosa del conventillo. Pero yo soy un zorro viejo, entonces cuesta que me correteen. Entonces, estoy pensando que algo de cierto debe haber en todo eso, querido. ♪♪ ♪♪ Pedrito Ramírez... ...anda repartiéndole zapatos a los cabros chicos. Y además, platos de comida para toda la pobredumbre que hay en el puerto. ¿Qué te parece? Yo de pronto siento que, no sé, no es bueno jugar con las ilusiones de la gente. Lucrar con la pobreza, con la miseria, eso no se hace. Pero la gente es tonta y se deja engatusar y se compran todos esos discursos de, de los comunistas de la explotación del hombre por el hombre, que pan para todos, que dignidad. ¿Y después? Tú sabes que con la izquierda y la derecha se entierra el tenedor en el mismo plato, ¿o no? Estamos de acuerdo en que Pedro Ramírez es un problema y por eso hemos confiado en ti, Eloy. ¿Me convidas fuego? Cornellius: Sí. ♪♪ Ese es el problema. Apareció Cárdenas. Me dejó un mensajito. Yo no tengo problemas con él, está bien. El hombre hace su pega. Está bien, no hay problema, pero tú sabes que a mí me gusta entenderme con, con los pesos pesados, no con los pesos lástima. Cornellius: En eso nos parecemos, ¿ah? [Risas] Aquí viene lo bueno. El Pedrito, como le pegó al bueno, está ganando plata. Anda, sobraíto. ¿Ah? Y todos están bailando al ritmo de él, porque tú sabí que con plata baila el monito. Entonces, ¿cómo llego a él? ¿Cómo lo hago? Ah, me queda muy claro que hay un precio que pagar. La pregunta es cuál es el precio. Buen punto. Una minucia, una alita, una, una pequeña rayita en el agua, nada más. Una participación en los negocios. Como decía mi abuelita: "Nunca pides que te den, sino que ponte ahí donde puedes agarrar algo". [Risas] No te preocupes, Eloy. Te vamos a poner donde puedas agarrar. El asunto es que el trabajo tiene que hacerse lo antes posible. ♪♪ No creo que Pedrito Ramírez siga cumpliendo años. ♪♪ De esta noche no pasa. ♪♪ ♪♪ Todavía noto algo de desconfianza en la gente cuando los atiendo por primera vez, porque soy mujer, joven además. Pero, bueno, siento que cada día me estoy ganando un poco más su confianza. Y la hermana Helena ha sido muy generosa conmigo en eso, siempre me está respaldando y hablándole bien de mí a la gente. Se nota que ese trabajo te tiene muy motivada. Sí, es que es muy distinto al Hospital Británico. Siento que cada minuto estoy haciendo un aporte. Y que, si no fuera por mí, sin duda... ...eh, no recibirían ninguna atención médica. Gaspar: Me da una flor, por favor. - Mujer: ¿Esta? - Esa. - Gracias. - Mujer: Gracias. Para celebrarte. Y además te tengo una invitación. - ¿Ah, sí? - Mhm. ¿Cartagena? No, creo que no es algo tan entretenido como lo que pasó en Cartagena. Esta noche tengo que ir a la gala del club de oficiales en retiro y estoy obligado a ir por mi cargo y pensé que podría ser una buena idea que me acompañes para que la gente nos vea juntos. Eso es una sociedad porteña. Vestidos, uniformes... Gaspar: Sí. Ya, sí. Sí, está bien. Por una parte sí, pero también vas a estar conmigo. Y yo quiero que toda la gente de esta ciudad se entere que tú y yo estamos juntos. Mi amor, muchas gracias por querer ir conmigo, por querer asumir nuestra relación frente a todo el mundo, pero yo prefiero no ir. No, de solo pensar en las miradas de esas señoras, de verdad se me aprieta la guata. Y es muy pronto todavía. La gente va a pensar que es una provocación. Y además, no sería raro que también estuviera Josefina. ¿Y si lo cambiamos por un viaje a Cartagena? Ah, bueno, eso es distinto. Podría considerarlo. Gaspar: Yo tengo que ir a esa gala hoy día, pero tengo el fin de semana desocupado para usted, doctora. Déjeme ver si encuentro un cupo en mi agenda. No, deme todos esos cupos, por favor. ♪♪ ♪♪ ¿Qué pasa? Cuando venía para acá, había muchos niños con zapatos nuevos como ese. Dame un segundo. Hola, ¿cómo están? - Niño 1: Bien. - Niño 2: Bien. ¿Y el otro jefe? No. No, solo quería hacerte una pregunta. ¿De dónde sacaron esos zapatos? Ah, el Pedrito Ramírez, po, nos regaló zapatos a todos. ¿Cierto? Niños: [Al unísono] ¡Sí! Niño 3: Yo también tengo zapatos nuevos. Gracias. Adivina quién está regalando esos zapatos. Pedro Ramírez. Típico de ese tipo de delincuentes. Empiezan a comprar la voluntad de la gente haciendo coimas y regalos. Bueno, también puede ser que de verdad haya querido ayudar a esos niños. Pedro Ramírez también fue un niño de la calle, como ellos. No, Eloísa. No seas ingenua, por favor. ¿Tú crees que Ramírez va a regalar zapatos sin esperar nada a cambio? Yo lo vi, estaba ahí. No le vi pedir nada a cambio. ¿Perdón? ¿Me puedes decir qué estabas haciendo tú con Ramírez? ♪♪ Ay, qué absurdo, Ester. Nosotras precupás de cómo me voy a ver en la gala y lo único que la gente va a hablar es del escándalo de Josefina y Gaspar. Sí, señora. Es verdad. Pero no creo que sea obligación que vaya. Tal vez podemos decir que, que no se siente bien, que está indispuesta, no sé. Ester, nobleza obliga. Hmm. Pero vamos a ver si a alguna de las viejas se le ocurre decirme algo a la cara. Eso sí. [Risilla] Ah... ¿Este? ¿Qué hay de cierto en eso que dijo Neftalí? De que tu sobrina se fue de la casa. Bueno, es verdad, se fue a vivir a un consultorio de pobres en La Matriz. Está a cargo una monja ahí y creo que le pasó la guardilla para que viva. Ay, pobrecita, pobrecita. ¿Y de quién depende ese consultorio? ¿De una monja? Sí, de la iglesia católica. No lo puedo creer. Imagínate, pasar del Hospital Británico a vivir de la caridad de la iglesia. Ester: Sí. Eloísa está superconfundida, ah. Pero es culpa de Neftalí. Es muy blando con ella. Qué pena. Te juro que me deprimí. ¿Por qué no me traes un té? Por supuesto, señora. - Gracias. - Permiso. ♪♪ ♪♪ Operadora, comunícame con el obispo Galdames, por favor. Espero, gracias. Estoy esperando una explicación, Eloísa. ¿Qué estabas haciendo tú con ese delincuente? Ah, fue al frente del consultorio. Llegó un camión y repartieron los zapatos ahí. Perfecto, o sea que Ramírez se preocupó que la doctora González viera su obra de caridad. No, y parece que le resultó porque, cada día que pasa, tú defiendes con más ganas a ese delincuente. ¿Te regaló zapatos a ti también? Gaspar, ¿no crees que estás yendo un poquito lejos? Entiende, así funcionan estos delincuentes en todas partes del mundo. Arman redes de protección alrededor suyo, engañando a gente honesta como tú. Y cuando eso no les funciona, echan mano a lo que mejor conocen, las armas. ¿Puedes creer que Ramírez ayer fue a mi cuartel? ¿Pedro? Sí, Pedro. Y entre varias cosas que me dijo, se dio el lujo de aconsejarme que me tenía que alejar de ti. Diciéndome lo mismo que le escuché a tu papá, que los hombres como yo lo único que queremos es utilizar a las mujeres como tú. ¿Me puedes decir por qué se siente con el derecho de decirme algo así? Gaspar, creo que estás a un paso de empezar a faltarme el respeto. ♪♪ [Gaspar exhala] Tengo que volver al cuartel. Vamos, te paso a dejar. No, gracias. Prefiero caminar. ♪♪ Cuídate. Tú también. ♪♪ ♪♪ ♪♪ Josefina, tienes que tener paciencia. Roma no se construyó en un día. La paciencia es para los pobres, Antonia. No aguanto más estar acá, esperando Dios sabe qué mientras Gaspar está con la doctorcita esa. Por eso mismo te llamo. Quiero saber si tienes listo el vestido para esta noche. ¿Para la gala de oficiales? No. No, no creerás que yo me voy a ir a aparecer allá frente a todo el mundo después de que tu hijo me humilló. Me muero de vergüenza. Josefina, Gaspar está invitado porque es el jefe de la policía. Y yo quiero que te vea ahí espléndida, a ver si se olvida del escándalo que hiciste en el Colonia. Gracias por recordármelo, casi lo olvido. ¿Sabes qué? Sería buena idea que fueras con este, este chiquillo, ¿cómo se llama? ¿Miguel Benavente? Sí, él, como se llame. Te pones preciosa y vas a la gala. Mucho mejor que quedarse en tu casa lamentándote. ¿Pero qué pasa si Gaspar llega con la doctorcita esa? Ojalá, ojalá vaya con ella. Imagínate, la pobre ahí, medio pelo... ...y tú, maravillosa, espléndida. Entonces Gaspar las va a ver a las dos... ...y se va a decidir por ti. ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ [Portazo] Helena: Yo lo entiendo, Monseñor. Sí lo entiendo. No, no, no es mi afán contradecirlo. Disculpe, disculpe, de verdad. A ver, si usted me permite hablar todo esto personalmente, sería muy bueno. Sí. No, yo lo entiendo, pero... Me cortó el viejo. ¿Qué pasó, hermana? Monseñor me amenazó con cortar el financiamiento del consultorio si tú seguías trabajando aquí. [Suspiro] ♪♪ ♪♪ ♪♪ [Suspiro] ♪♪ [Pasos] Te ves preciosa. Antonia: Tú también. ♪♪ Así te conocí en ese baile en la Escuela Naval. [Risa] ♪♪ ♪♪ ♪♪ ¿Vamos? Es tarde. ♪♪ ♪♪ ♪♪ Que me haya llamado el obispo Galdames, es porque este asunto va muy en serio. O sea, eso por estos lados es como si me hubiera hablado Dios. ¿Pero es que a esa gente no le importan los pacientes? Él recibió muchas quejas. Primero, por tu despido en el Hospital Británico. Y segundo, el escándalo con tu novio y la niña Bormann en el Colonia. No, pero si el escándalo lo hizo Josefina. No lo hice yo. Y además, es un asunto personal, es un asunto privado. No veo por qué tiene que ver que la decisión... ¿Pero cómo no te das cuenta? A esas viejas encopetada le encantan los asuntos personales, los asuntos privados. Pero de ellas depende el financiamiento del consultorio. Eso es lo malo en la caridad, que dependemos de ellas. No me extrañaría que la madre de Gaspar esté metida en todo esto. Hmm. O sea, por favor, ella es amiga de todas. Además, esas buenas cristianas no van a tolerar a una mujer libre, bonita, independiente, profesional, con todas sus cosas buenas. No, no lo toleran. ♪♪ ¡Ay, Señor! ♪♪ ¿Por qué me miras así? ¿Porque soy monja o, o porque me hace mal para la salud? [Helena ríe] Por las dos cosas. Helena: Hmm. Lo hago de vez en cuando. ¿Quieres? Bueno, no podemos tolerar que cierren el consultorio. Helena: No. Sería una tragedia para la gente. No me queda otra que renunciar. No, ¡no! No le vamos a dar en el gusto a esas viejas ricachonas. No nos van a venir a decir qué hacer. Entiende. Cuando Dios cierra una puerta, siempre abre una ventana. [Golpes en la puerta] Ay, que no me dejen ni fumar tranquila, Dios santo, señor. ¡Dios mío! Buenas noches, hermana. ¡Buenas noches! Ah. ♪♪ Gaspar. Eloísa, antes que digas algo. No pienso ir a esa gala si no es contigo del brazo. ♪♪ ♪♪ ♪♪ Pedro: ¿Cómo se siente? Un poquito nervioso. ¿Pa qué le voy a mentir? Oiga, si me tomo un pencacito como para mejorar el pulso... Ya, no empiece, señor. Usted sabe que nunca es uno solo... Está empezando a llegar la gente. Pedro: ¿Y por qué cresta que no ha llega'o el Peineta? Peineta: ¿Qué están haciendo ahí, par de pelientos? ♪♪ Negro: ¿Y vo qué hací vestido de marino? Si llegaron a mear los hue'ones. ¿Y qué tal? Es de verdad el uniforme. Metí al Piojo en una tintorería pa que se lo ro'ara. ¿Por qué cresta que estái vestido así? ¿Ah? Negro: A vo te faltan palos pal puente, tonto. ¿Dónde está tu traje de garzón? ¿Hmm? No traje. ¡...Peineta! ♪♪ Pero, Pedro, piénsalo bien. Vestido así de marino me puedo pasear por todos lados. Nadie me va a decirme na. ♪♪ Igual la vende de marino. [Inaudible] ¿Vieron que sí? Háganle caso a la Gato. Usted que fue soldado, ¿qué dice? ♪♪ Si no abre la boca, yo creo que sí. ♪♪ Lo vamos a usar entonces, no nos queda otra. Escúcheme bien, no se hagan ni los vi'os ni los héroes. Reconozcan al futre y si vienen para acá. Nosotros los vamos a estar esperando aquí. ¿Vale? Yo sé que usted puede, yo sé que usted puede. ♪♪ [Inaudible] No los tengan, no me toquen. [Inaudible] No nos alcancen. ♪♪ Antes que acabe la noche, le voy a tener a ese futre maldito aquí, a sus pies. ♪♪ Pero ¿por qué no? Mi invitación dice claramente: "Gaspar Sanfuentes y acompañante". Gaspar, estoy hablando en serio. Quedamos en que íbamos a ser discretos, ¿o no? Y podemos respetar eso. Yo te prometo que... ...que no te voy a dar ningún beso en público. Salvo que tú me lo pidas, por supuesto. No me voy a sentir cómoda entre medio de toda esa gente y te lo expliqué. Escúchame, escúchame. Yo sé que tú estás molesta conmigo. Y lo entiendo, ¿hmm? Lo de Ramírez dándoselas de Robin Hood fue... ...fue algo que me superó y... ...y sé que fui desagradable contigo injustamente y... ...y te pido disculpas. Hmm. Gaspar, te prometo que no tiene nada que ver con eso. Pero créeme que lo que menos necesitamos ahora es otro escándalo más. ¿Por qué? ¿Qué pasó? El obispo llamó a la hermana Helena para exigir mi salida del consultorio. ¿Qué? Eloísa: Lo que oyes. Las señoras benefactoras no están dispuestas a seguir financiando el consultorio si una mujer escandalosa como yo sigue trabajando aquí. Gaspar: Pero eso no puede ser, Eloísa. ¿Entiendes por qué no quiero ir? Sí, lo entiendo, pero... ...pero también pienso que todas esas señoras van a estar en la gala. Con mayor razón tení que ir conmigo. Además, va a estar mi mamá que... ...que es amiga de todas esas viejas. Y nos puede ayudar a convencerlas de que la doctora Eloísa González no es la encarnación del mal ni mucho menos. Helena: En eso el joven tiene razón. Sería muy bueno para que fueras y vieras a esas mujeres cara a cara. Doctorcita, anda a despejarte, te va a hacer bien. Y no cometas el pecado de dejar plantado a un joven tan apuesto como este. [Risas] Buenas noches, Dios lo bendiga. Gaspar: Buenas noches, hermana. ♪♪ Eloísa... ...tú eres mi novia. Eres la mujer que amo y es hora que todo el mundo lo entienda y lo acepte. ♪♪ Vamos juntos, por favor. ♪♪ Aunque quisiera, apenas traje una maleta. No tengo qué ponerme. Traídos directamente desde la tienda más exclusiva del puerto. Un vestido talla 36 y zapatos talla 37. ¿O me equivoco? ¿Y tú de dónde aprendiste eso? ¿Con tus novias anteriores? [Gaspar ríe] Tres años en Scotland Yard. Soy más observador que Sherlock Holmes. ♪♪ ♪♪ ♪♪ Anda a cambiarte. ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ¡Ps! ¡Ps! ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ Hombre: Adelante. ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ¡Vamos, viejo, concentrado, concentrado! ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ Esta noche la hacemos, Pedro. Yo le tengo toda la fe al Anselmo. Negro: El viejo es vi'o. ♪♪ Tranquilo, lo va a encontrar. ♪♪ Hombre: Mi capitán Sanfuentes, señora Williams, sean bienvenidos. ¿Y usted? ¿Vino de vacaciones? Perdone, mi caballero. A la cocina inmediatamente. Sí. ¡Ya, pues! Rápido, muévase, hombre. Tome una bandeja y póngase a trabajar. ♪♪ ¿Habrá sido buena idea mandar al Peineta? Es cabro chico el peineta, pero no es tonto. Era cariñoso. ♪♪ Mi hermano. Le gustaba que lo acurrucara. Se quedaba dormido con la voz de mi vieja. Esa canción bonita [Inaudible]. Y cuando ella no la podía cantar... ...se la cantaba yo. Cuando éramos mocosos, yo una vez me enfermé. Casi me muero, ¿se acuerdan? Tú me cantabai esa canción. [Tarareo] ♪ Duerme, Negrito ♪ ♪ Que tu mama está en el campo ♪ Esa es. ♪ Negrito ♪ ♪ Duerme, duerme, Negrito ♪ ♪ Que tu mama está en el campo ♪ ♪ Negrito ♪ ♪ Te va a traer codornices ♪ ♪ Te va a traer muchas cosas ♪ ♪ Te va a traer carne de cerdo ♪ ♪ Te va a traer muchas cosas ♪ ♪ Y si el Negro no se duerme ♪ ♪ Tiene el diablo blanco ♪ [Inaudible] Estamos cerca, Pedro. Estamos a esto de encontrar al Manolito. Ya, ya. Pedro: Ya. ♪♪ ♪♪ ♪♪ [Motor encendido] [Motor se detiene] ♪♪ ♪♪ ♪♪ Eloy: Bien, Reina. El muñequito no sabe con la chichita que se está curando. ♪♪ ♪♪ ♪♪ ¡Felicitaciones! [Voces indistintas] Señor O'Brian. ¡Antonia querida! ¡Felicitaciones! O'Brian: ¡Felicitaciones! ¡Muchas gracias! ¡Excelente! Gregorio: ¡No, hombre! Gracias. Gracias por estar aquí. ¿Qué estás haciendo, Gregorio? Voy a revisar mi discurso. ¡Ah! ¿Es necesario dar un discurso? Es tradición que todos los presidentes ha... Gracias por apoyarme. ¡Ah! Mira, vienen los Bormann. ♪♪ ¡Hola! [Voces indistintas] - ¡Hola! - Mujer: Hola, ¿cómo estás? Josefina: Bien. ¡Qué bueno! Josefina. ¡Ajá! ¡Antonia! [Risa] Estás divina. Tú también te ves preciosa. ¡Ah, gracias! Se hace lo que se puede en esta edad. No te preocupes. Gaspar debe estar por llegar. ¿Por qué no me presentas a ese muchacho encantador que te acompaña? Por supuesto. Él es Miguel Benavente, hijo de... De Fernando Benavente. Hola, ¿quihubo? Conozco a tu padre. Señora Williams, el gusto es mío. Muchas gracias. Quizás te interese saber que hoy recibí la visita sorpresa de Eloy Zapata. ¿Ah? Haciendo exigencia. ¿Te das cuenta? En este puerto el que menos puja, caga un piano. Ahora lo bueno es que lo de Ramírez se soluciona esta noche. Y lo mejor es que así no voy a tener que seguir viéndote la cara. No cantes victoria, ¿ah? Tan rápidamente. Nosotros tenemos asuntos pendientes, ¿no? ♪♪ Antonia, mira, justo con Gregorio estábamos hablando de los asuntos pendientes. Me imagino que habrán tenido tiempo de revisar los papeles que le mandé, ¿no? Mis abogados me presionan para que liquidemos la, la deuda. Y ustedes saben lo insistentes que pueden ser los abogados de Santiago. Ojalá que esos tinterillo tuyos, Cornellius, sean buenos porque los van a necesitar. Por... ¿No le contaste, Gregorio? Ay, explícale tú. Yo soy muy mala para estas cosas. Mi gente en la aduana descubrió que un cargamento tuyo tiene algunas irregularidades. El, el de la carne Argentina. ¿Qué pasa con la carga? Eh, declaraste un valor menor al real. Y eso es defraudar al fisco, así que tuve que retener la carga. No, eso no puede ser. Qué feo, Cornellius. El país en la miseria y tú no pagas tus impuestos. [Risas] Ojalá que se solucione pronto lo de la carne para que no se pudra. Vamos a saludar al senador. Sí, permiso. ♪♪ ♪♪ ♪♪ Hola. ¿Dónde te metiste, viejo, por la cresta? ♪♪ Señor. [Carraspeo] ¿Y qué vendría siendo esto, amigo? ¿Perdón? Los tragos estos. Manhattan, señor. ¡Ah, miércale! ¡A ver! ¡Mmm! Ah, son bien chiquititos, sí. La naranja se come, ¿verdad? Habitualmente no, señor. Ah. Ya. Me llevo este igual. Muchas gracias. Que le vaya bien, míster. Cuídese. ¡Ay, Dios mío, tanto cuero y yo sin zapatos! ¿Chiquillas, las acompaño? ¿Para dónde van? ¿Qué pasó, viejo? ¿Qué estás haciendo acá por la cresta? Vio al futre, ¿o no? Mira, ese es el baño de mujeres. ¡No nos pueden ver hablando juntos! Ya, cálmese, cálmese. ¡Pero váyase de ahí! - Ya, cálmese. - No nos vean. ¡Que no nos vean! Hágame caso. ♪♪ [Suspiro] ♪♪ ♪♪ ♪♪ [Quebrazón] Hombre: ¿Pero qué está haciendo? - Anselmo: ¡Perdóneme! - Hombre: ¡Tenga cuidado! Anselmo: ¡Perdónenme! Perdone, perdone. Hombre: Ya, vaya a la cocina a buscar una pala al tiro. - ¡Ayúdeme! - Anselmo: ¡Perdonen! [Inaudible] Hombre: ¡Vaya pues, hombre! ¿Ah? Sí, sí. ♪♪ Buenas noches. ♪♪ ♪♪ Ven. ♪♪ Gaspar, no sé si fue buena idea haber venido. Gaspar: Tranquila, mi amor. ¿Sabes por qué te están mirando así? Porque nunca habían visto una mujer tan linda. ♪♪ Ven. ♪♪ [Carraspeo] ♪♪ No, no, no. Cálmate. Sonríe. Este hombre no está en condiciones de trabajar. Dio vuelta la primera bandeja que sacó. Perdonen, no va a volver a pasar. A cualquiera le puede pasar un accidente. ¿Ah? ¿O me va a decir que a usted nunca se le cayó una bandeja? Pero a este hombre se le nota que no tiene experiencia. Afuera está lo más distinguido de la sociedad porteña. No podemos dar este tipo de espectáculos, por favor. A lo mejor le falta experiencia. Pero ganas no le faltan. Además, el amigo está sin pega. ¿Hmm? Y tiene que pagar la pieza a donde vive. Entonces me lo pueden echar pa la calle. Última oportunidad. Una más y lo pongo de patitas en la calle, ¿ah? Ya, a trabajar. Vamos, rápido. Gracias, colega. ¿Pa dónde vai, hue'ón? Oiga, ¡lo vi¡ Yo estoy seguro que era él. Pase una bandeja, yo tengo que ir a buscarlo. ¡Deje eso ahí! Usted, usted no... ¡Cálmate! ¿No entiende acaso? Estái muy alterado, cálmate. Tengo que cumplirle al Pedrito. ♪♪ A ver, sírvete. ♪♪ Otro poquito, una más. Un poquito nomás. ♪♪ Gracias. Ya partiste. ¿Te sirves algo? Sí, por favor. - Gracias. - Gracias. ♪♪ Tu hijo no encontró nada mejor que arruinarme la noche. Gregorio, no exageres. Esta noche no todo se trata de ti, ¿hmm? Cornellius: Hija, hija. Antonia: Josefina. Vamos a tener cuidado con esto porque ya sabemos cómo te pones, ¿hmm? No sé si pueda. - Vas a poder. - Josefina: Te juro que no sé. No sé. Otro escándalo como el del Colonia y pierdes a Gaspar para siempre. ¿Hmm? Te queda mucho que aprender. Mira. Eloísa, bienvenida. Te ves preciosa. Muchas gracias, señora Williams. ¿Y tú? ¿Cómo estás? Bien, bien. Muchas gracias por apoyarme, mamá. Darling, haría lo que fuera por ti. [Beso] ♪♪ ♪♪ [Tintineo] ♪♪ ¿Alfonso? ¡Alfonso Silva! ¿Cómo estás? ¡Tanto tiempo! ¿Te acuerdas de mí? Pilar Valdovinos. La prima de Pelayo Valdovinos. Un gusto. Sí, claro que me acuerdo. - ¿Cómo estás? - Bien, gracias. Impresionada que hayas entrado a la armada, te juro. ¿Subteniente ya? ¿Cómo ascendiste tan rápido? Tú sabes, poniéndole el hombro a la pega, ¿ah? Sus buenas batallas, sus buenos abordajes. Al abordaje, muchachos, la contienda es desigual. No me acordaba que eras tan entretenido y chistoso. Te lo juro. Papá. Papá, ven. ¿Te acuerdas de Alfonso? ¡Alfonso Silva! Mi caballero, un gustazo. Primero se me cuadra. Descanse. Eh, con permiso, ah. Un gustazo, - pero tengo que hacer. - No, no. ¿Dónde se robó ese uniforme usted? ¿Qué? ¿Robármelo? No, oiga, si no me robé na el uniforme, si es mío. ¡Cabos! - Deténgame a este peliento... - ¡No, no, eso no...! Pilar: Papá, no, no, no. ¡No, oiga, suéltame! ¡Suéltenme! ¡Oigan, si yo soy marino! - ¡Suéltenme! - [Inaudible]. - ¡Yo soy marino! - ¡Pero, papá! ♪♪ Pedro: ¿Cuánto rato llevamos esperando? ¿Una hora? Tranquilo, Pedro. Está lleno de oficiales, no debe ser fácil pa'l viejo. Eso es lo que me preocupa, está viejo y enfermo. ♪♪ ♪♪ Peineta: ¡Suélteme, por favor! ¡Suélteme, por favor! [Voces indistintas] ¿Usted sabe quién soy yo? Yo soy el subteniente Silva, ah. Voy a darlos de baja a todos ustedes. Voy a hablar con mi subteniente. ¿A quién vai a dar de baja vo...? Es el peineta, hue'ón, hay que ayudarlo. ¿Qué vai a hacer, hue'ón? Ayudarlo, po, hue'ón. Vayan, vayan. [Gritos indistintos] ♪♪ Cuando Diosito te quiere dar... ...la casa te lo va a dejar. Así te quería pillar. Solito, guacho traidor. ♪♪ [Jadeos] [Crujido] ♪♪ Sh, sh, sh, sh, sh. Usted no es tan rápido, Pedrito. Sh, sh, sh, sh, sh. [Crujido] Tranquilo. Tranquilo, tranquilo. Tranquilo, tranquilo. Dese vuelta. Lentito. Lentito, hijo. Lentito. ♪♪ ♪♪ ¿Qué pasó, Pedrito? ♪♪ ♪♪ Pensaba que estabas muerto, hijo. ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪