♪♪ ♪♪ ¡Alto! ¡No se muevan! ♪♪ ¡Quédate ahí! [Disparos] [Hombre se queja] ♪♪ [Inaudible] ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ [Pasos] Perdone, don Nefte, que se me quedaron las llaves. ¡Don Nefta, por Dios! Sabe que me voy a llevar esta cuestión. Déjala ahí. ♪♪ Don Nefta, tanto que le costó dejar de tomar, ¿cómo va a caer ahora de nuevo? ¿Y de qué me sirvió? ¿Ah? ♪♪ Oiga, pero... Piense en todo lo que ha construido. Eh, mire este café lindo que hizo sacándose la mugre y, y creó una hija. Tiene una hija doctora. ♪♪ ¿Y de qué sirvió? ¿Ah? Esta cabra tiró todo a la basura. Olegario: Oiga, si... No diga eso, si... La niña Luisa es una buena chiquilla. Y usted lo sabe, aunque ahora esté con pena y con rabia. ♪♪ Y si no quiere hacerlo por usted o por amor a su hija... ♪♪ ...hágalo por la memoria de la señora Maruja. ♪♪ Ella lo pasaba tan mal cuando usted tomaba. ♪♪ Hágalo por ella, doña Neftalí. ♪♪ ¿Sabes qué, Olegario? Todo el mundo cree que yo soy un pelele, un pobre tipo. Olegario: No, si eso no es verdad. No me mintái, si sabí que es así. ♪♪ ¿Qué dicen cuando me miran? ¿Ah? ¿Cuándo ven que ando por la calle? "Ahí va el Neftalí, po. El pastelero, el que no mata una mosca". Se equivocan. ♪♪ Se equivocan. Ya van a ver. Ya van a ver. ♪♪ Está quemada. Voy a ir a buscar un abajo, ¿ya? Deja así. Metete a la cama antes de que te resfríes. Ah. Bueno, si usted lo dice, doctora. Permiso. Oye, ¿y tienes pensado seguir viviendo en esta, en esta suite cinco estrellas? [Risa] Mañana ordeno, limpio un poco y va a quedar bien. Hmm. Oye... ...si necesitas un poco de plata, yo te puedo ayudar. No, gracias. Que no me gusta que vivas acá. En serio, Gaspar. Además que no creo que estés en condiciones de hacer gastos. ¿Por qué lo dices? Bueno, porque mi tía Ester estuvo acá. Voy a tener que hablar con ella entonces para tranquilizarla un poco. No, no. Deja, deja que yo me las arregle con ella. Pero hay algo que me dejó preocupada. Me dijo que, que, por este escándalo, se te podrían cerrar muchas puertas. Incluso, me habló de una venganza del padre de Josefina. Escúchame, Ester me quiere mucho. Y siempre ha sido un poco exagerada, no la tienes que tomar tan en serio, ¿ya? ♪♪ Tú has tenido mucho en la vida... ...y me temo que a veces... ...no tomes conciencia de lo difícil que puede ser todo. Tu papá me dijo algo parecido. Con otro tono, eso sí. [Risilla] Yo no lo digo para criticarte, pero no podría vivir tranquila sabiendo que por mi culpa arruinaste tu futuro, mi amor. ♪♪ ¿Me dijiste "mi amor"? ¿Qué? - Me dijiste... - No, no. Me dijiste "mi amor". A ver, repítelo. ♪♪ Mi amor. ♪♪ ¿Sabes qué? A pesar de todos los problemas, los malos ratos que hemos tenido... ...yo nunca había sido tan feliz como ahora. Como cuando estoy contigo. ♪♪ Y no voy a dejar que nada ni nadie... ...nos eche a perder esa felicidad. Y con respecto a la plata, doctora, yo soy un abogado que todavía puede ejercer. Tengo dos manos, esta cabeza que más o menos funciona. Así es que no se va a deshacer tan fácil de este paciente, doctora. Hmm. Ahora, por favor, deme un beso para que se me pase este dolor. ¿Y dónde le duele, señor? Gaspar: El corazón. ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ [Beso] ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ [Motor encendido] ♪♪ La gente está muy curiosa. Ya se corrió la voz que la doctora del Hospital Británico va a atender aquí en el consultorio. [Risa] Me alegra poder ayudar. Aunque seguro al principio les va a costar confiar en una doctora mujer. Siempre pasa lo mismo. No, no te preocupes. Vas a ver que eso va a pasar muy rápido. Eh. Me gustaría aprovechar para comentarte algo. - Ya. - Tú sabes que a mí los cahuines de vieja copuchenta no me interesan. Pero las vecinas me comentaron de una visita nocturna aquí en el consultorio. Ay, hermana, se me cae la cara de la vergüenza. Helena: ¿Ah, sí? [Risas] No te preocupes, niña. Si yo soy una vieja loca. Y tú eres una mujer grande ya. Pero te lo digo para que te cuides, querida mía. Te estás metiendo en el camino de gente de mucho cuidado. Los Bormanns no son blancas palomas. - Cuídate. - [Golpes en la puerta] ¡Ya va! Te dije que la gente estaba ansiosa. Desde que murió el doctor Infante que no teníamos un doctor. Ay, este barrio realmente da susto, ¿ah? Buenos días. Buenos días, hermana. ¿Estará la doctora Eloísa González? ♪♪ Vengo a hablar contigo, querida. ♪♪ Mira, hay una nota sobre mi nombramiento como Presidente del Círculo Oficial de Naval de San Retiro aquí en el diario. Muy bueno. Pésima costumbre que nunca te pude quitar. ¿Cuál? ¿La de leer el diario en la mesa? Ay, por favor. Existen cosas peores. ¿Le dijiste a Ester que se encargara de mi uniforme de gala? - Entiendo que está en eso. - Ah. ¿Y tú? ¿Hablaste con Bormann acerca de la venta de las acciones del banco? Sí, sí, sí. Me dijo que era, no sé... Aprovechó una oportunidad de inversión. Ah, por favor. Evidentemente se está vengando de nosotros. - [Portazo] - Bueno, aprovecha de decírselo a tu hijo a ver qué dice, ¿hmm? [Carraspeo] - Darling. - Buenos días. Antonia: How are you? - Gaspar: Bien, ¿y usted? - Bien. Siéntate conmigo. No. No, mamá. No puedo, tengo que irme. Gaspar, Gaspar. Si sigues trasnochando y no tomas un buen desayuno, vas a quedar en los huesos. Siéntate conmigo. [Suspiro] ¿Y? ¿Cómo estás? ¿Cómo te has sentido en Chile? Gaspar: Bien. ¿Y cómo están las cosas con Eloísa? ¿Me lo está preguntando en serio? Por supuesto que sí, darling. No es fácil para mí, pero en algún momento esa chiquilla va a tener que llegar a esta casa como tu novia y hay que hacerse la idea. Bueno, ¿qué le puedo decir, mamá? Se lo agradezco mucho. Yo sé que para usted no debe ser fácil esto. Lo que sea por tu felicidad. Usted sabe que su apoyo es muy importante para mí, ¿cierto? Ya, porque tengo que ir, en serio. Ah, entonces llévatelo. Ya. Hasta luego. Que tengas un buen día, Gaspar. Take care yourself. ♪♪ "Lo que sea por tu felicidad". Espero que opines lo mismo cuando Bormann nos quite la casa. ¿Sabes cuál es tu problema? Que no sabes lidiar con Gaspar. Y mientras tú peleas con él... ...yo me encargo de estos asuntos. Ah, ¿y cómo te encargas? ¿Mimándolo constantemente? ¿Así te encargas? Mi granny siempre decía: "Que tu mano derecha no sepa lo que hace tu izquierda". ♪♪ [Suspiro] ♪♪ ¿Puedo sentarme? Adelante. Así que aquí trabajas. Bueno, no es el British Hospital. De eso no cabe duda, ¿no? ¿Qué quieres, Josefina? Venía a ofrecerte unas disculpas. Mi visita al café de tu padre fue un espectáculo lamentable. Estaba pasada de copas. Y evidentemente estaba furiosa. Pero yo no soy así. Ah, no. Francamente, me cuesta creerlo después de todas las cosas horribles que dijiste. Perdí la cabeza. Perdí la cabeza, lo admito. Pero de verdad que yo no soy así. Yo a Gaspar lo amo. ♪♪ Él era el amor de mi vida. ♪♪ Nos íbamos a casar, teníamos planes juntos. Y lo esperé tres años. Tres años para que me dejara por otra mujer el mismo día que nos poníamos las argollas de compromiso. ♪♪ Simplemente e-es difícil. Yo lamento que las cosas hayan pasado así. ♪♪ Y yo. ¿Pero qué se le va a hacer, no? El amor es así. Y supongo que tú tampoco tienes la culpa de eso. ♪♪ Yo tampoco quise que esto pasara de esta manera. Eh, de verdad que no fue algo que yo haya planeado ni... No, no, no. Pre-prefiero no saber detalles. Esto no es nada fácil para mí. Me imagino. Tampoco lo es para mí. ♪♪ Bueno, no sé qué decirte. Muchas gracias por venir. Eres una buena mujer. De no ser así, Gaspar no se habría fijado en ti. ♪♪ Cuídalo. ♪♪ Y sean felices. ♪♪ ♪♪ Ay. Permiso. Pedro: Buenos días. ♪♪ Vamos. Eloísa: Adelante. Pedro: Permiso, doctora. Anselmo: Permiso. [Inaudible] Le traje a este caballero que se anduvo portando mal de nuevo. Buenos días, doctorcita. Usted sabe que el que nace chicharra, muere cantando. Sí, nos tuvo a todos bien preocupados, oiga. Pase a la camilla para examinarlo. Siéntese y sáquese la chaqueta. Disculpe doctora, pero la señorita que acaba de salir, ¿no es la novia de Sanfuentes? La ex. Pedro: Ah, la ex. ¿Qué andaba haciendo por estos barrios? ¿Todo bien? Eloísa: Sí, todo bien. No se preocupe. Bueno, al menos, esta vez, no le quise tirar el auto encima, ¿no? ♪♪ Eloísa: Muy bien, acuéstese. [Anselmo se queja] ♪♪ A ver esos pulmones. [Anselmo tose] ♪♪ Está lleno de infelices que andan buscando pega. Los del norte, estos son del salitre. ¿Y a estos otros se les ocurre darle trabajo a los de Santiago? Está brava la cosa, ¿ah? ¿Qué se dice de Pedro Ramírez? ¿Fue él el que robó el cargamento? Ya escuchaste al comisionado. Cuenta todo lo que sepaí de Ramírez. Ay, por un vino y por un sándwich va a andar hablando el hombre... Soto: Comisionado, perdón. ¡Ah! Tení tres órdenes de detención pendientes. - ¡Vamos al corte! - Ya, ya. El hombre es muy vivo, oiga. Es más vivo que el mismo Dios, oiga. Que el mismo taitita Dios, y que me perdone, oiga. [Jadeos] Dicen que asaltó los camiones en el camino, antes de que recogieran la carga. Y después entra al muelle. Ahí está [Inaudible]. ¿Y qué se sabe del cargamento? No sé, se dicen muchas cosas por ahí nomás. Lo que más se dice es que era, era oro. ¿Oro? Hombre: Oro, oro. Gaspar: ¿Y conoce el nombre de la naviera a la que le robaron? Bormann. El alemán Bormann. ¿Está seguro? Seguro, seguro, seguro. Yo trabajé mucho tiempo en esa naviera. Bormann. Conozco bien. Toma. Gracias, patrón. Gracias. Aquí voy a estar. ¡Cualquier cosa me avisa! ♪♪ ♪♪ Antonia, nunca más me vuelvas a pedir alguna cosa así. ¡Nunca más! Ya necesito un trago fuerte. Me tiemblan las manos. Te lo juro que hubiera sido capaz de estrangularla con mis propias manos en ese mismo momento. Bueno, toma limonada mejor. Es mejor que te relajes. Yo solo espero que le dé una tuberculosis a esa mujer. O algo peor, en ese antro asqueroso donde trabaja. Me imagino, pero le dijiste todo lo que... Le dije todo lo que hablamos. Le pedí perdón, me humillé ante esa rota. E incluso, le dije que fuera feliz con Gaspar. No. Esto espero que sirva de algo, ¿ah? Solo si te creyó. Me creyó todo la muy tonta. Incluso, me salieron un par de lágrimas. Yo debería ser actriz de Hollywood. Bueno, con tus lágrimas de cocodrilo y algunas otras cosas que yo estoy diciendo, esa chiquilla muy pronto va a abandonar a Gaspar. Dios te oiga. Ya, me tengo que ir. ¿Cómo? ¿A dónde? Tengo una cita con un amigo. Antonia: ¿Una cita? Bueno, desde que terminé con Gaspar, todos los solteros de Viña han estado llamándome. No, Josefina, Josefina. Eso no era parte del plan. Ay, Fati siempre dice que hay que tener un plan B. Ya, nos vemos. ♪♪ [Quejidos] No lo mueva, ¿ya? Ya. Gracias, monjita. Gracias, gracias. No se le vaya a ocurrir mandarse a cambiar de nuevo, eñor. Yo lo hice pa ayudar, Pedrito. Lo sé, pero lo necesito sano y bueno para lo de la gala. ♪♪ Si usted me ayuda a reconocer al hombre que, que se robó a mi hermano, yo voy a estar en deuda con usted para siempre. El que tiene que arreglar el daño que yo hice... ...soy yo, Pedrito. Pa que el caballero de arriba me perdone. ♪♪ ♪♪ Si me ayuda con lo de mañana... ♪♪ ...conmigo nunca le va a faltar nada. ♪♪ Ni comida, ni techo, ni salud. ♪♪ ♪♪ Anselmo: Gracias, Pedrito. Yo voy a cumplir. Le voy a cumplir. ♪♪ Ahora lo importante es que descanse. Lo necesito bien de la cabeza. ♪♪ Lo que usted tiene, abuelita, se llama descalcificación. ¿Cuántos hijos tuvo? Siete, m'hijita. Ah, claro. Que cada parto es un tremendo esfuerzo para el cuerpo de una mujer. Y si no lo alimentamos bien, no tenemos cómo recuperar ese calcio. Necesito que tome toda la leche que pueda, ¿ya? Medio litro al día, por lo menos. Cuénteme algo. ¿Tiene cómo comprar la leche? Sí, m'hijita. No se preocupe. Yo vivo con mi hijo mayor y me salió muy bueno. Él trabaja en ferrocarriles. ¿Sí? Bueno, entonces no me preocupo. Medio litro al día, por lo menos, ¿ya? ♪♪ Sra. Echeverría: Muchas gracias, m'hijita. Que Dios la bendiga. Que tenga lindo día, señora Echeverría. Hasta luego, joven. Pedro: Hasta luego, señora. Tenga cuidado, no se me vaya a caer. Doctora, quería conversar una palabrita con usted. Dígame. El viejo Anselmo se va a quedar un par de días acá. Él va a tratar de molestar lo menos posible. Ya lo hablé con la hermana. Si la hermana Helena está de acuerdo, por mí está todo bien. Me quedo tranquilo entonces. Quería recordarle también que es muy importante que no se sepa mucho que Anselmo está acá. ¿Que no se sepa mucho o que no sepa el comisionado Sanfuentes? Pedro, esto ya lo habíamos conversado. Planos separados, ¿verdad? Lo sé, doctora. No es que desconfíe usted, pero... Eloísa: ¿Entonces? Tenga cuidado con esa gente, doctora. Los Sanfuentes no son de los [Inaudible] muy limpio. Andan por la vida con, con el pecho inflado creyéndose la gran cosa, pero no son diferentes que nosotros. ¿De quién está hablando? ¿De la familia Sanfuentes o de Gaspar? Pedro: ¿Acaso hay alguna diferencia? Claro que la hay. Gaspar es una persona extremadamente correcta e íntegra. Bueno, si usted lo dice. Lo digo y lo creo, Pedro. Mire, yo no vine a discutir con usted. Solamente, la, la quiero advertir. No quiero que, que le pase algo y tenga algún problema, doctora. Se cuidarme sola, muchas gracias. Tiene su carácter usted, ¿ah? Sí, lo mismo digo de usted. ¡Pedro, llegó el señor Hananías! Hasta luego, doctora. [Gritos a lo lejos] Pedro: ¿Y, Turco? A ver, ¿qué me trajo? Mire, todos los zapatos de niños que encontré en Valparaíso, señor Ramírez. ¡Qué maravilla! Y todo nacional de primera calidad. para que los revise nomás, fíjese. Pedro: Deje echarle una mirita, a ver. Helena: Se pusieron al tiro aquí. Piojito: Tío Pedro, me vine detrás de todos los cabros de la matriz, después nos vamos pa los cerros - pa seguir repartiendo, ¿ya? - Pedro: Muy bien, piojito. Ya, muchachos, vamos hacer un orden y se van a anotar con la hermana para entregarles los zapatitos, ¿les parece? - [Al unísono] ¡Sí! - Muy bien. Helena: Una sola fila, una sola fila acá. Nadie se adelante. Necesito las tallas y todos van a tener zapatos. - ¿Qué talla usted? - Niño 1: Treinta y cuatro. Helena: ¿Ese, ese qué número es? Pedro: Mira, aquí tenemos un 34. - Niño 1: Gracias, Pedro. - De nada, de nada. Helena: ¿Qué número necesita? Gracias, Pedrito. Bendiciones, gracias. De nada, señora Angélica. Mientras se pueda. - Ordenados, niños, ¿eh? - Niño 2: Uno 38, 38. Están felices los cabros chicos. Ah, sí, se ven felices. Niño 2: Gracias, Pedro... El Pedro es buena persona, es desprendido. Hmm. Es con plata cochina sí. ¿Cómo? Que es con plata cochina, los zapatos los compramos con la plata que sacamos de un robo. ¿Qué le parece eso? ¿Por qué, por qué me estás diciendo eso? Pa que sepa cómo son las cosas. No se vaya a confundir. Niño 3: ¡Gracias, Pedro! Gato: Voy a repartir. Permiso, ¿ah? ♪♪ ♪♪ ♪♪ Le queda poco pa andar dándoselas de Robin Hood a este huevón. ♪♪ Reyna. Quiero que me lo traigái. Quiero que me lo traigái. Si el huevón va a... quiero que estí en el camastro de al lado. Si el huevón va al... quiero que estí en el... de al la'o. Si el huevón se está comiéndose un sánguche, quiero que salgái de adentro del sánguche y me lo traigái. ¿Estamos? Sí, señor. ♪♪ ¿Los patrones quieren que la pega se haga rápido, Eloy. Están apurados. Patrones suyos serán. Yo no tengo patrones, oiga. Y dígales que no me apuren tanto en la máquina. Que yo sé trabajar solo, yo sé hacer mi pega. Cada día que pasa, Eloy, el Pedro Ramírez regala zapatos, regala comida, regala plata y la gente lo va queriendo más. Pocaso... ...pocaso le va a servir el cariño a la gente... ...cuando el Pedrito esté muerto. [Risa malvada] Neftalí, ¿qué haces aquí? ¿Por qué no entraste por la puerta de servicio? Vengo a hablar con el señor Sanfuentes y la señora Antonia. - ¿Qué? - Lo que escuchaste. Exijo ver a tus patrones. ¿Y a ti qué bicho te picó? No me voy a mover de aquí hasta hablar con ellos. A ver, esto es muy inapropiado. Deja que yo hable con la señora Antonia y después te llamo por teléfono al café. Mi hija se fue de la casa. La estoy perdiendo, Ester. La familia Sanfuentes tiene que pagar por los actos de su hijo. No seas ridículo, por favor. ¿Estuviste tomando? Ester, mira. Pongamos esto en agua, por favor. - ¿Neftalí? - Ya se va. ¿Todo bien? Necesito hablar con el señor Sanfuentes y con usted, señora Antonia. No me voy a ir de aquí hasta hablar con ustedes. ♪♪ ¡Tiempo es lo que menos tenemos, Cárdenas! Bueno, sí, a mí también hay gente que me está presionando. No te imaginas, las personas que me están presionando a mí. No, me importa una raja lo que diga Eloy. Si lo sacamos de la cárcel, no es ni por simpático ni por bonito. ¡Lo sacamos para que haga su...trabajo! Sí. [Golpes en la puerta] - Sí. - Don Cornellius. Estoy hablando por teléfono, oh, déjame. El joven Sanfuentes está acá. ¿Aló? ♪♪ Dile que pase. Aló, sí. Sí. Sí, no puedo seguir hablando contigo ahora. Mantenme informado, ¿sí? Buenas tardes, señor Bormann. ♪♪ Le presento al detective Soto. Señor Bormann. Me alegra que por fin hayas venido a dar la cara. Pero ¿qué está haciendo este aquí? Esta no es una visita personal. - Cornellius: ¿Ah, no? - No. Vinimos porque estamos investigando un robo que ocurrió en el puerto hace unos días. Robo del que su empresa fue víctima, pero que extrañamente hasta el día de hoy no ha sido denunciado. ♪♪ Bien, ¿se puede saber a qué se debe esta inesperada visita? Me hubiera gustado que estuviera el señor Sanfuentes también. Antonia: Ya te dije que no está, pero puedes hablar conmigo con toda confianza. Me imagino que se trata de Eloísa y Gaspar. Exactamente. De eso es lo que quería hablar. Bien. Te quiero contar que para nosotros es una situación complicada. Discúlpeme, señora Antonia, pero esa situación, como usted dice, no es igual de complicada para todos. Yo sé que mi hija no se ha portado bien este último tiempo. Ha hecho tonteras, ha sido irresponsable. Pero ella es así, es llevada a sus ideas. Pero no es una mala chica. No, nadie piensa eso. Pero la única perjudicada con todo esto va a ser ella. Por culpa de su hijo, ella va a quedar deshonrada y cubierta de vergüenza. Neftalí, la señora Antonia te está recibiendo... ¡Y se lo agradezco! ♪♪ Pero también hay que decir las cosas por su nombre. ♪♪ A ver, ¿qué cosas, Neftalí? ♪♪ Su hijo no se está comportando como un caballero. Señora Antonia, yo, yo le dije que no tenía permiso para seguir viendo a la Eloísa. ¿Y cómo respondió él? Llevándosela esa misma noche. Quizás dónde. Trayéndola al otro día a vista y paciencia, de, deshonrándola. A ver. Exijo respeto, señora Antonia. Yo he sido duro con mi hija. Ella se fue de la casa, pero yo me mantuve firme. Eso tienen que hacer ustedes con su hijo. Ponerlo en su lugar, hacerle un párele. ¡Neftalí! Suficiente, te pasaste de la raya. Sí, vamos. Suéltame. Somos una familia decente, señora Antonia. Y su hijo le faltó el respeto a mí... ...y a mi hija. ♪♪ Gracias por recibirme. ♪♪ ¡Neftalí! ¿Cómo se te ocurre hablarle así a la señora Antonia? Es mi hija. Ella es todo para mí. ♪♪ ♪♪ ¿Entonces confirma que el robo afectó a su empresa? Bueno, ustedes son policías, me imagino que lo habrán investigado, ¿no? Independiente de lo que nosotros hayamos investigado, señor Bormann, lo que yo necesito es su confirmación. Bueno, sí. Ocurrió un robo. Menor, eso sí, nada importante. En los muelles se dice que fue algo grande. En los muelles de Chile se dicen muchas cosas, señor. Bueno, entonces, ¿podría detallarnos usted el cargamento que le robaron? Tengo una empresa naviera que transporta toneladas y toneladas de mercadería. ¿Hmm? Y en los puertos... ...siempre hay ladrones que están dispuestos a caer sobre esa mercadería. Nosotros somos un negocio y contemplamos ese tipo de pérdidas para lo cual contratamos seguros multimillonarios. Entiendo. Ahora, ¿podría responder mi pregunta, por favor? ¿Cuál? ¿Qué le robaron? Maquinaria. Textil, creo. ¿Y el origen de esa maquinaria textil, señor Bormann? Alemania, supongo. ¿Habitualmente comercia con Alemania? Cornellius: Y con Inglaterra también. Y con España, y con Estados Unidos y con algunos países africanos, con China, con Japón. Miren, soy un comerciante. Yo no veo la bandera de la mercadería. Me imagino que terminamos con esto, ¿no? Los dejo. Los dejo, señores, porque yo tengo que trabajar. Yo no tengo la suerte de trabajar para el Estado, que, que la plata me la pague el gobierno. Yo tengo que trabajar pa comer, pa pagar impuestos, pa que le paguen la plata. Una última pregunta, señor Bormann. Cornellius: Lo escucho. Usted me dijo que tenía seguros contratados - para su cargamento. - Sí, claro. Se lo dije. Sí, sí. Tengo seguro. Bueno, pero hasta el día de hoy, ese robo no ha sido denunciado formalmente. Y sin una denuncia formal, los seguros no se pueden cobrar. Lo haremos, prontamente. Lo que pasa es que yo he tenido algunos problemas personales. Un sinvergüenza se metió con mi familia. Y cuando alguien se mete con mi familia, a mí el resto me importa una raja. Anote eso también. Anótalo. Gracias por su tiempo. Cornelius: Adelante, señores. ♪♪ ♪♪ Lo más probable es que necesitemos hacerle más preguntas. ♪♪ Le aviso. ♪♪ ♪♪ ¿Su opinión, Soto? Nada muy concluyente, comisionado. Soto, que no le importe que el señor Bormann haya sido mi suegro. Puede hablar con confianza. Me cuesta creer que alguien que haya llegado a tener esta mansión sea tan desaprehensivo con los negocios. Sobre todo si es un hombre que viene de abajo. Hmm. Yo estoy de acuerdo con usted. Hay algo que nos está escondiendo. [Motor encendido] ♪♪ [Frenazo] ♪♪ [Murmullos] ¿Y tú? ¿Qué haces acá? Vine a hablar con tu papá. ¿Con Fati? ¿Y no intentó matarte? No, supongo que ayudó que haya venido acompañado. - Hola. - Estamos investigando un robo que hubo en el puerto. Ah, mira. ¿Y ese? ¿Es Benavente? Sí, Miguel. Es un encanto. Me contaba que está aprendiendo a pilotear aviones para ir de voluntario a la Guerra Civil Española. ¡Qué valiente, ¿no? Dile que se cuide, mejor. Con lo idiota que es, lo van a derribar en el primer combate. Estás celoso. Gaspar: Por supuesto que no. ¿Y tú? ¿Cómo has estado? Lidiando con la humillación, sabiendo que soy el comidillo de toda la ciudad. Pero me entretengo recibiendo gente, retomando antiguas amistades. Eso que llaman dar vuelta a la página, ¿no? Gaspar: Me alegro. En serio, me alegro que estés mucho mejor. Hoy estuve con tu doctora. - ¿Con Eloísa? - Josefina: ¿Tienes otra - doctora? - Pero, Josefina, - ¿qué hiciste? - Ay, por favor, ¿con quién estás hablando, Gaspar? Fui a pedirle disculpas. Obviamente, se me pasó la mano el otro día y, bueno, tenía que disculparme. Bueno, eh, yo te dejo que Miguel me espera. - Cuídate, Gaspar. - Tú igual. Hasta luego. Señorita. ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ Cornellius, qué sorpresa tenerte aquí. Necesito hablar urgente con tu marido. Ester, gracias. ♪♪ Permiso. ¿Lo buscaste en la aduana? Sí, llamé a su oficina y no está ahí. ¿Está aquí? Aquí tampoco está. Cornellius: Ah, qué bueno. ¿Te puedo ayudar en algo? Hmm. Cornellius, ¿por qué esa cara? ¿Qué pasa con mi cara? ¿Qué? Ah, no. Ah, tu hijo. Tuve una discusión con tu hijo. Ese cabro no para de traerme problemas. Pero nada importante, realmente. ¿Qué pasó ahora? Nada, tú no entenderías. Cuando vuelva Gregorio, necesito que le digas que, que necesito hablar urgente con él, ¿sí? OK. Por un momento pensé que me venías a ver a mí. Venías a devolverme la visita que te hice ayer. Sí, en realidad. Y aun así, todo esto es mentira. Te traje un regalo. ♪♪ - ¿Qué es? - Cornelius: Ábrelo. ♪♪ De mis abogados. Llegó el momento de pagar la deuda. Si no, vamos a tener que rematar toda esta casa. Jamás me imaginé una grosería como esta. ¿De verdad tú pensaste que me ibas a engatusar... ...paseándote alrededor de mi tina... ...como una gata en celo? ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪ Pero qué maravilla de letra, Bernardo. Amigo, escúchala. ♪ En el 506 y en el 2000 también ♪ ♪ Que siempre ha habido chorros ♪ ♪ Maquiavelos y estafa'os ♪ ¡Ahí! Yo pienso lo mismo, fíjese. Lo mismo pienso. Yo llevo ya 30 años de policía en este puerto y las cosas han cambiado para mal. Si hasta los patos malos son más rascas que antes, po, Bernardo. ¿Hmm? Ejemplo, el Pedro Ramírez. ¿Cómo llegó arriba? Traicionando al Eloy. Y el Eloy era como, era como un padre para él, po. ¿Pero sabe qué, don Bernardo? Esto va a durar poquito. Le va a durar poquito al Pedro Ramírez. Va a durar menos que peo de mariposa. ¿Ah? ♪♪ Me han dicho muchas cosas en mi vida raras, pero nunca me habían dicho "peo de mariposa", hue'ón. ¡Ah! No, po, Pedrito, si yo tengo que decir esas cosas pa que la gente no sospeche, que no sospeche que nosotros somos amigos. Ah, ¿nosotros somos amigos? No tengo ni idea, hue'ón. ¿Tú sabíai que nosotros somos amigos con Cárdenas, Gato? No. ¿Sabí lo que me pasa contigo, huevón? - ¿Ah? - Pedro: Que siento que en cualquier momento me podí pegar una puñalá - por la espalda, huevón. - Cárdenas: No, po, Pedrito. Si fui el que, el que les di el dato. Ustedes quedaron dulces gracias a mí, ¿o no? Si, pero pa salvarte el cogote nomás, po. [Cárdenas se queja] [Jadeos] Mira. Hay una única manera en la que te podí salvar de esta hue'á. Necesito que me contí la firme sobre algo. - Sí, claro, claro. - ¿Dale? - Sí. - Tu jefe, el Sanfuentes chico... ¿...sabe de los negocios corruptos de su papá? ¿Sí o no? A ver, tú que tení buen olfato, Pedro, ¿qué pensái? A ver, ¿quién es el que está haciendo las preguntas? - Ya, ya, ya. - Responde. Ya, Tranquilo, tranquilo. Pedrito, mira. Tranquilo, responde. Ya, yo sé que, que tú estaríai feliz de que él supiera de los negocios de su papá y todo eso, pero no tiene idea. Sanfuentes no sabe nada de eso. ¿Estái seguro, huevón? Sí, no sabe de los negocios del papá. Y es mejor que así sea, que él no sepa, ¿ah? Porque ese es tan huevón que es capaz de meter presos hasta el papá. ¿Y qué pasa ahí, Pedro Ramírez? ¿Qué pasa ahí? Que se nos acaba el negocio. Eso pasa, se nos acaba el negocio. ¿Qué voy a hacer contigo, Cárdenas? ¿Qué hago contigo? Cuidarme, po, Pedrito. ¿Qué vai que hacer? Cuidarme, po. ¿Sabí por qué? Porque yo soy tu gallina de los huevos de oro. ♪♪ ♪♪ No sé si creerle a este huevón. El tira a San Fuente vive en la misma casa que su papá, ¿y no sabe en lo que anda metido? No, aquí hay algo raro. Gato: Ya corta tu hueveo, Pedro, ¿sabí? Pedro: ¿De qué huevá me estái hablando? Que vo tení claro que el tira Sanfuentes no tiene idea. Pero vos dale con que sí. ¿Y sabí por qué? Porque querí puro que sea corrupto pa irle con el cuento a la doctorcita. - Eso es lo que pasa. - Pedro: ¿Sabí qué? Baja la voz y deja de hacer el ridículo. ¿Quién erí vo pa decirme cómo tengo que hablar? Yo hablo como quiero, Pedro Ramírez. ¿Qué te pasa, Gato? ¿Ah? ¿Te estái volviendo loca? ¿Estái tomando mucho? Primero me agarrái a besos y ahora me hací escándalo en la calle. Lo único que lográis con eso es que no confíe en ti. ¿Que en mí no se puede confiar? ¿Quién es el que no quiere entender por qué anda baboso por la muñeca? Deja de hacer el ridículo, Pedro Ramírez. La única que está haciendo el ridículo erí vo. - Que vo no querí entender. - Niño: ¡Pedro! Te andaba buscando. El tira Sanfuentes te quiere agarrar. Lo escuché apretando al, al sapo ese. Al Chincol. ♪♪ Soto: Lo raro no es que Pedro Ramírez le haya robado al señor Bormann. Eso es lo que ha hecho toda la vida. Robar y contrabandear en el puerto. Gaspar: Sí, sí. Lo raro es otra cosa, Soto. Lo raro es que Cornellius Bormann no haya hecho la denuncia para cobrar los seguros. - Eso es lo raro. - Soto: Eso. Entonces la pregunta sería otra. Sería: "¿Qué es lo que nos oculta el señor Bormann?". Bueno, eso lo sabe él y probablemente la o las personas que le robaron. [Golpes en la puerta] Adelante. Buenas tardes. ¿Qué estái haciendo acá? ¿Quién te dejó entrar? Disculpe, no quise interrumpir. ♪♪ Supe que estaban preguntando por mí. [Timbre telefónico] ♪♪ ♪♪ ♪♪ ♪♪